Crítica: ’10.000 km’
Tan lejos, tan cerca. El título de la película de Wim Wenders podría resumir perfectamente la falsa sensación de proximidad que proporcionan Internet y otros nuevos medios de contacto que ofrecen las nuevas tecnologías. ’10.000 km’, ópera prima en el largometraje de Carlos Marques-Marcet, refleja de manera exacta esta sensación al reflejar la relación de dos novios que se encuentran a gran distancia el uno del otro.
La cinta se abre con un coito, máximo grado de unión física en cualquier relación sexual, para enseñar la separación espacial que va unida a la sentimental de un hombre catalán y una británica que se ven obligados por causas laborales a vivir en distintas ciudades durante varios meses. Así, una vez que ella se ha marchado a Los Ángeles y él se ha quedado en Barcelona, vemos …




