Crítica: Tropa de Élite

Quién más o quién menos sabe lo que se mueve en las favelas de Río de Janeiro, en Brasil, que ambientan la acción de Tropa de élite; quién más o quién menos ha oído cosas, ha visto reportajes, documentales, ha indagado en el basto pero real cine informativo que hace referencia a las víctimas de esa corrupción que, como casi todas las veces, tiene como denominador común la droga. Cuando es imposible erradicar toda esa malicia, esa mafia que relaciona a criminales y policía por igual, la decisión es crear un grupo organizado que, al menos, lo controle.
Así nace el BOPE, Batallón de Operaciones Policiales Especiales, la tropa de élite que se encarga de acabar con la corrupción en Brasil. La película que hoy traigo es Tropa de Élite, de José Padilha, una clara muestra de lo que ocurre en la favelas de Río y de cómo el BOPE actúa en la zona. El filme se centra en plasmar un hecho verídico: la llegada del Papa Juán Pablo II a una zona cercana a las favelas y la consiguiente limpieza policial que eso supuso.
