Crónica Sitges

Vamos a ver si nos ponemos a recapitular un poco de lo que nos está ofreciendo Sitges. Dentro de la competición oficial sólo hemos encontrado una película que nos haya robado el aliento, Surveillance de Jennyfer Lynch, la hija del gran David. El resto son propuestas estimulantes, pero que no parecen cuajar del todo. Vamos a ello.
Empecemos por lo malo, por Fighter, cinta que todavía no comprendo muy bien lo que hace en el Festival, porque ni es fantástica, ni de género, ni nada similar, tan sólo es un sencillo drama sobre una adolescente que quiere hacer Kung-fu y en su casa no lo entienden. La cosa va de prejuicios religiosos. Su familia es musulmana y no ven con buenos ojos que la chica se ponga a pelear y encima con hombres. Pues para dramas familiares mejores los de San Sebastián.
