Ángeles y Demonios ha liderado la taquilla nortemericana en el fin de semana de su estreno con una recaudación estimada de 48 millones de dólares. Hace tres años, en un fin de semana similar, El código Da Vinci obtenía casi 30 millones más. Por tanto se puede hablar de decepción comercial en esta segunda incursión de Ron Howard y Tom Hanks en el universo de Dan Brown, aunque también es cierto que la novela ahora adaptada vendió menos de la mitad de ejemplares que aquella. Además, las cifras del resto del mundo están siendo más positivas para el film. En Estados Unidos ha conseguido el primer puesto por solo 5 millones de diferencia.
Y es que en segunda posición se ha mantenido con una fuerza inusitada Star Trek. La película de J.J. Abrams es allí el fenómeno del momento (todo lo contrario que en nuestro país, donde no ha interesado a casi nadie). En solo diez días, las aventuras de Spock y compañía han amasado 147 millones de dólares, con lo que ya casi alcanza a X-men Orígenes: Lobezno (151 millones), a pesar de haberse estrenado una semana después.
¿Recuerdan Brick? Aquella cinta que huía de todo convencionalismo y que se convirtió en obra de culto… pues bien, el mismo director, Rian Johnson, crea ahora The Brothers Bloom, filme que se estrenará en España este año y cuyo trailer pudo verse hace unos meses en Notas de cine. Si ya de por sí la temática es muy llamativa, no deja de serlo menos su cartel oficial. Háganme caso, no se esperan un póster así. Merece la pena verlo, abajo del salto.
Y hablando de cosas llamativas, ojo con los protagonistas: Adrien Brody, Rachel Weisz, Mark Ruffalo, Rinko Kikuchi y Robbie Coltrane. ¿Cómo se quedan? Como decía, The Brothers Bloom no es la típica película de ladrones, es una mezcla de ésta con comedias románticas clásicas y algo de cómic europeo. En ella, un grupito de timadores pretende dar el palo de su vida, pero el carácter ambicioso de una de las mujeres les traerá de cabeza cambiando el ritmo de las cosas.
Escrito el Martes, 16 de septiembre de 2008 a las 7:00 pm en Trailers | autor: Marc Muñoz
Rian Johnson logró con su opera prima, Brick, uno de los títulos más sorprendentes, más bien hechos, y en definitiva, más brillantes de todo 2005. Johnson utilizaba todas las convenciones del cine negro clásico para adaptarlos a nuestros tiempos y a un ambiente de High School enrarecido. Una de las mejores bazas de la cinta fue la gran interpretación de Joseph Gordon-Levitt en el papel de un freak de instituto con la inteligencia como arma para llevar a cabo sus investigaciones a lo Philip Marlowe, tras la misteriosa desaparición de su ex-novia, interpretada por Emile de Ravin (Lost). Así como un excelente guión que no contenía fisuras y en dónde todos los twist propios del género eran creíbles para el espectador.