Crítica: Tootsie

Título original: Tootsie
Director: Sydney Pollack
Año: 1982
Duración: 110 minutos
Género: comedia
Guión: Larry Gelbart, Murray Schisgal
Intérpretes: Dustin Hoffman, Jessica Lange, Bill Murray, Dabney Coleman, Teri Garr, Charles Durning
Tootsie fue una de las comedias de más éxito de los años 80, un verdadero hit que mereció 10 nominaciones a los Óscar de 1982 y el respaldo mayoritario del público, para una comedia de enredo y equívocos -sólo superada por E.T. en la taquilla de entonces-, con la eterna discusión de los roles sexuales como trasfondo. El film, acertado de principio a fin, no gana ni pierde con sucesivas revisiones. El talento de Sydney Pollack para otorgar realismo a un género que no era suyo -se trató de su primera comedia- y la entrega de todo su reparto sin excepción, remátó un guión de los considerados de hierro. La consistencia del producto final es notable, y su actualidad, plena.
Michael Dorsey (Dustin Hoffman) es un problemático actor en paro -no perderese las notas autobiográficas del personaje respecto del actor- que para conseguir trabajo no duda en vestirse de mujer y presentarse a un casting para un papel femenino. Ni que decir tiene que lo consigue, y transformará el desanimado culebrón de sobremesa en que participa en la sensación del momento. Por el camino, se enamorará de su partenaire femenina (Jessica Lange, obteniendo el Óscar gracias al papel) sin poder revelarle su identidad, se enfrentará a su director (Dabney Coleman), y tratará de evitar los embites sexuales del padre de la primera (Charles Durning). Todo ello hasta una resolución en la que Michael deberá hacer frente a la mentira de Dorothy Michaels, su creación definitiva como actor…
