El pasado 23 de Julio se estrenó en Reino Unido Boy A. Dirigida por John Crowley y protagonizada por Andrew Garfield (Leones por Corderos), nos llega un drama que ahonda en los secretos del pasado y las dificultades de un niño que es lanzado a la sociedad con cuerpo de hombre.
Jack mantiene un terrible secreto, él es el reconocido Boy A (En inglés las calificaciones van desde la F hasta la A, donde la F sería “Muy deficiente” y la A sería “Sobresaliente”; siendo la A+ “Matrícula de honor”) que cometió un horrible crimen en el pasado, siendo solo un niño. Recientemente puesto en libertad de la prisión juvenil, se inserta en un mundo del que nunca ha sido parte.
‘Cashback’ es la opera prima de Sean Ellis, de la cual ya os ofrecimos sutrailer. Una comedia romántica entre dramática y gamberra acerca de lo caprichoso del amor y el desamor, de la búsqueda de la belleza, contada a ratos como si fuera ‘American Beauty’, a ratos como ‘American Pie’, todo ellopasado por el colador mágico de ‘Amelie’. La mezcla no desagrada en absoluto pero sí despista, ya que al final no sabemos muy bien si todo ha sido planeado previamente o resulta de cierta improvisación de su prometedor autor, resultando de todas formas una comedia romántica por encima de la media.
En ‘Cashback’ conocemos a Ben Willis, un estudiante de bellas artes que, tras una dolorosa ruptura con su novia, ve pasar sus horas en vela sin poder dormir. Ben ha estado obsesionado toda su vida con una búsqueda quizá imposíble: canaliza el mundo cotidiano a su alrededor buscando algo que se le escapa. Para aprovechar las ocho horas adicionales haciendo algo, busca trabajo en el turno nocturno de un supermercado, donde además de encontrarse con la fauna típica se topará con Sharon, la cajera que le hará recobrar el sentido de la existencia.
Cashback nos acerca al personaje de Ben, un tímido estudiante que gusta de pasar su tiempo ensoñando y fantaseando con la belleza femenina. Tras romper con su novia empieza a ver como sus noches pasan sin que pegue ojo. Para aprovechar las noches en vela, Ben empieza a trabajar en el turno nocturno de un supermercado, donde conoce a todo tipo de fauna, una galería de personajes diferentes que le mostrarán un mundo bien distinto.
Un jefe completamente imbuído a la solitaria y rutinaria vida del trabajo en la tienda, o un par de compañeros a cada cual más chiflado, estarán entre las nuevas compañías de Ben. Allí también conoce a una tímida cajera, Sharon, con la que desarrolla una amistad que le aportará un nuevo punto de vista a sus problemas.