Crítica: Cuestión de honor

Título original: Cuestión de honor
Director: Gavin O’Connor
Género: policiaca, thriller
Duración: 125 minutos
Intérpretes: Edward Norton, Colin Farrell, John Voight, Noah Emmerich
Trailer: Cuestión de honor
¿Debo ir a verla? 



Entretenida película de policías corruptos que no inventa nada nuevo
Poco a poco vamos sacando tiempo para ir al cine a ver buenas películas o, al menos, esa es nuestra intención cuando pagamos la entrada. Una vez encontramos la butaca y nos sentamos, comienza la fiesta. Policías corruptos al más puro estilo del sheriff de Coslada, familias desestructuradas, bajos fondos, confites, sobornos, robos y muchos tiros. Sí, es Cuestión de honor (Pride and Glory), de Gavin O’Connor, y es más de lo mismo.
Recuerdo algunas opiniones emitidas por ciertos críticos que anunciaban la vuelta de los grandes directores de hollywood de los setenta. Pues bien, Cuestión de honor está bien, entretiene, es más, tiene grandes momentos que, para lástima del espectador, pasan fugaces, pero no es una gran película como decían otros.
