Crítica: Watchmen

Título original: Watchmen
Director: Zack Snyder
Género: aventuras, drama
Duración: 166 minutos
Intérpretes: Malin Akerman, Billy Crudup, Matthew Goode, Jackie Earle Haley, Patrick Wilson
Nuevo trailer: Watchmen
¿Debo ir a verla? 



Pese a estar indiscutiblemente bien hecha, no llega a erigirse como la gran película que ansía ser.
Antes que nada, permitanme desautorizarme a mí mismo confesando que no he leído el comic de Alan Moore y Dave Gibbons. Debe ser una obra magnífica, a juzgar por el grado de exigencia de sus lectores. La brillantez y el peso de la misma se filtra por los cuatro costados del Watchmen que aquí nos ocupa, eso se lo garantizo: tanto, que el film no acaba de despegar por no atreverse a gritar su derecho a existir a instancias de la novela gráfica.
Pese a mostrarse seguro de sí mismo en la apuesta, el director Zack Snyder ha querido rizar el rizo de las películas de superhéroes y le ha salido una de esas raras películas de aventuras sin aventuras, dedicadas en su extenso metraje no ya a penetrar en las zonas oscuras de su género, sino que también a hallar el significado mismo de su existencia. Algunos no necesitamos tanto para chapotear y regodearnos en el placer primario de una historia, que no necesita justificación alguna, tan sólo el entusiasmo y la seducción y la esperanza de que lo que ocurre al otro lado de la pantalla nos afecte. Ninguna de esas cualidades se aprecia en el Watchmen de Snyder.



Los Ángeles, 1928. Un sábado por la mañana en un barrio obrero de la ciudad, Christine se despide de su hijo Walter y sale a trabajar. Al regresar a casa, el niño ha desaparecido. Empieza una búsqueda que no parece dar frutos hasta que, meses después, le entregan un niño de nueve años que dice ser su hijo. Aturdida por las idas y venidas de la policía, los reporteros y sus propias emociones, Christine le deja quedarse a dormir, aunque sabe que no es Walter. Intenta convencer a la policía de que sigan buscando, pero pronto descubrirá que en la época de la Prohibición en Los Ángeles una mujer no se enfrenta al sistema si quiere sobrevivir. Tachada de loca e incapacitada, por fin encuentra un aliado.
Basada en una novela de Danny Wallace. Carl Allen (Jim Carrey) se apunta a un programa de autoayuda que se basa en un simple principio: decir que sí a todo y a todos. Al principio el increíble poder del sí, transforma la vida de Carl de maneras asombrosas e insospechadas. Pero pronto descubre que abrir su vida a infinitas posibilidades puede tener sus contras.


Un grupo de actores ensimismados pretenden rodar la película bélica más cara de la historia. Después de que los excesivos gastos (y los descontrolados egos de los mimados actores) amenacen con acabar con la película, el frustrado director se niega a parar el rodaje y lleva a su reparto a las profundidades de las selvas del Sudeste de Asia para “aumentar el realismo”; allí, se encuentran por casualidad con unos guerrilleros de verdad.
Es la historia de Isa, una atracadora, ácida y generosa, incapaz de adaptarse a la vida fuera de la cárcel. Y de su grupo de amigas: Dolores, una gitana rubia que ha matado al marido; Rosa, una frágil y tierna prostituta; Ajo, una chica enamorada de Pilar que vivirá su amor hasta el límite de lo soportable; Luisa, una cándida colombiana sorprendida por un entorno que no comprende… La llegada de Mar, una funcionaria de prisiones que no se adapta a las normas de la institución, supondrá para esas mujeres el inicio de un vuelo hacia la libertad. Con la ayuda de Adela, la directora de la prisión, crearán Módulo 4, el grupo de teatro que las llenará de fuerza para encarar el “mal bajío” con el que llegaron al mundo.
