Bye bye, New Line

Estaba cantado y previsto, pero por fín y tras varios estertores mortales, New Line Cinema desaparece entre las aguas, absorvido por el torrente Warner. La empresa, hasta ahora relativamente independiente, propiedad del conocido productor Robert Shaye y de Michael Lynne, y subsidiaria de Time Warner, es ya propiedad de Warner Bros, lo que supone su total y definitiva desaparición.
New Line, fundada en 1967, ha sido artífice de no pocos fracasos, pero también de indudables éxitos, casi siempre en el terreno del cine fantástico o de terror. La trilogía El Señor de los Anillos, la saga Pesadilla en Elm Street o de Destino final, Austin Powers, Una historia de violencia, o la distribución de El laberinto del Fauno u otros films independientes o extrajeros allá en EEUU están en su curricúlum, aunque se encontraba desde hace tiempo en la cuerda floja.
