Crítica: El vuelo del Fénix

El vuelo del Fénix es un remake de una cinta homónima de Robert Aldrich de 1965. La actual, al menos por 2004 entiendo actual, está dirigida por John Moore, director al que ya vimos en Tras la línea enemiga y la reciente Max Payne. Seamos sinceros, no es un peliculón pero mi gran sorpresa ha sido que, sabiéndolo de antemano, me he entregado a ella y me ha entretenido, incluso podría llegar a decir que me ha gustado. Ojo.
Protagonizada por Dennis Quaid, Giovanni Ribisi, Tyrese Gibson y Miranda Otto, entre otros como nuestro querido Doctor House, Hugh Laurie, la cinta nos cuenta cómo un grupo de personas tiene una accidente de avión en medio del desierto y cómo se las apañan para salir de allí. ¿Qué se podría haber mejorado? Puesto que están perdidos y encerrados en medio del desierto, he echado de menos un estudio más pormenorizado de la psicología de los personajes. Es decir, menos musculitos y frases hechas, y más psicología social.
