Crítica: Slumdog Millionaire

Título original: Slumdog millionaire
Director: Danny Boyle
Género: drama
Duración: 120 minutos
Intérpretes: Dev Patel, Freida Pinto, Madhur Mittal
Trailer en español: Slumdog millionaire
¿Debo ir a verla? 



Asfixiante pero sobre todo optimista, es simplemente el film que necesitábamos ver.
Emocionante, dramática y divertida. Danny Boyle pone al servicio de la historia –siempre lo ha hecho- toda una retahíla de recursos visuales exultantes para componer un puzzle caótico sólo en apariencia, un enloquecido cóctel de emociones destinadas a exaltar y agitar al espectador. Slumdog millionaire nos ofrece un espectáculo visual fascinante puesto al servicio de una historia de abandono, traición y triunfo, que a lo tonto también alberga una de las mejores historias de amor del año.
A partir de las historias que Jamal va contestando en la edición india del concurso ¿Quién quiere ser millonario?, se nos desvela la historia de él y su hermano Salim, tratando de sobrevivir en una Bombay retratada como una desmedida olla a presión humana. Con esa original estructura, conocemos la brutal infancia de ambos a través de diversos episodios, como el que narra su obsesión por Satika, una niña a la que conocen el mismo día en que la tragedia hace mella en sus vidas. Pero de cada una de las desgracias Jamal ha obtenido lo necesario para dejar atrás todo eso… si acierta las preguntas del concurso.
