Especial Indiana Jones: El templo maldito

En 1984 Spielberg se enfrentó a la dirección de la segunda entrega de la saga Indiana Jones (aquí el primer especial de notas de cine) por petición popular y lógicas razones comerciales. ‘Indiana Jones y el Templo Maldito’, pues ahora el film llevaba el nombre del aventurero por delante de la aventura en cuestión, debido a la popularidad del personaje, arrasaría las taquillas en el verano de ese año. No obstante, las circunstancias eran algo diferentes que tres años antes. Para empezar, el genio de Ohio pasaba por una etapa tempestuosa con la que entonces era su esposa, Amy Irving -y que culminaría en divorcio, tras varios dimes y diretes-.
También había ocurrido la catástrofe de ‘En los límites de la Realidad‘, que llevó a la muerte a Vic Morrow y a dos niños cuando les cayó encima un helicóptero, acabando también con la carrera del hasta ese momento poco menos que genial John Landis. Y -seguro que por encima de todo-, la Academia había hecho el mayor desplante de su historia al director, concediéndole todos los Oscars a Gandhi y no a ‘E.T’., la película más aclamada de todos los tiempos en ese momento. De esta tesitura se deriva que la nueva aventura del Doctor Jones sea, como sabemos, levemente distinta del resto.
