Escrito el Viernes, 26 de Diciembre de 2008 a las 5:18 pm en Críticas | autor: Juanma González
Odio a la navidad. Pero Bill Murray no necesita excusas vulgares para odiarla. Él es así. Es la perfecta encarnación de Mr. Scrooge, el personaje del cuento clásico de Dickens, igual que lo fue Kevin Costner de la dignidad de la clase media, escojan el ejemplo que prefieran. Y es que antes de que Bill Murray se convirtiera en uno de los paradigmas de la élite gafapasta gracias a la espléndida película de la Coppola, de Wes Anderson o de Jim Jarmusch, ya se hizo querer por películas (olvidables, fállidas o mejorables) como esta Los fantasmas atacan al jefe. Murray en estado puro. Y además, dirigida por mi amado Richard Donner, aunque esto último sólo se note en ocasiones.
Antes de que Murray fuese intelectualizado y gafapasteado, se paseó con comodidad por las taquillas de los ochenta con productos como Los fantasmas atacan al jefe o Cazafantasmas. Donner, que dirigió la presente entre las fenomenales Arma Letal (1987) y Arma Letal 2 (1989), todavía ofrecería poco después la desconocida La fuerza de la ilusión (Radio Flyer, 1992), inesperada joya llena de sutilezas que se aleja de las impagables buddy movies, y que es otro de los hitos de la carrera del realizador de Superman o Los Goonies. Y ya que estamos, no me olvidaré de Lady Halcón y la primera hora y media de Conspiración… Si ésto es ser un artesano, habría que revisar el valor que le damos al término. Más abajo el final de la película.
Muchos estrenos en DVD esta semana y la anterior, entre reediciones de antiguos éxitos y estrenos veraniegos. El 29 de octubre destaca fundamentalmente por la entrada en formato doméstico del arqueologo más famoso de todos los tiempos.
Indiana Jones y el Reino de la calavera de cristal Indiana Jones regresa en busca de un nuevo macguffin, esta vez de origen extradimensional (que no extraterrestre). Por el camino, una serie de reencuentros y descubrimientos en lo personal, además de las consabidas traiciones y acrobacias. En edición sencilla y especial de dos discos, el doctor Henry Jones también puede ser degustado en alta definición: la edición en Blu-Ray está ya en las tiendas. Sobre el film, qué decir a estas alturas: algo irregular pero brillante en algunos momentos, lo cierto es que finalmente recrea hábilmente al aventurero 20 años después. Lo mejor: Harrison Ford y la idea de recrear las amenazas de la Guerra Fría de los 50, incluyendo los guiños a la ciencia ficción de dicha época.
Director: Steven Spielberg. Intérpretes: Harrison Ford, Karen Allen, Cate Blanchett, Shia LaBeouf Crítica: Indiana Jones y el Reino de la calavera de cristal Trailer: Indiana Jones y el Reino de la calavera de cristal
Casino Royale. Edición 3 discos. Con el estreno ya inminente de Quantum of Solace, en Sony han estimado oportuno sacar a la venta la excelente Casino Royale con un disco nuevo de extras, los mismos que deberían haber venido en la anterior edición. En el film asistimos al bautizo de Daniel Craig como agente 007 para la nueva década, en una elegante aventura que le llevará a conocer a su primer -y único- amor, Vesper Lynd, y a enfrentarse en una partida de cartas a Le Chiffre, un miembro de la organización que a Bond le va a llevar unas cuantas películas desarmar. Un gran título y uno de los mejores Bond, sino el mejor. Pero vamos, indiscutible.
Director: Martin Campbell. Intérpretes: Daniel Craig, Eva Green, Judi Dench, Giancarlo Giannini.
¿Por qué tanto revuelo? Tengo que admitir que conseguisteis meterme el miedo en el cuerpo. ‘Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal’ no es mala. Ni mucho menos. Pero antes de ir a verla me documenté y leí verdaderas atrocidades sobre la película.
Tal vez yo esté de suerte por no ser un acérrimo de Indiana, (yo fui un incondicional de TRON), pero hay gente que ha alzado el puño en alto contra Lucas/Spielberg. Llegaron el llanto y el crujir de dientes: pude leer frases como: “Quiero llorar”, “Se perdió el encanto”, “La mayor decepción” y un largo etcétera que demuestra que la gente sigue anclada en las experiencias que vivieron en su infancia.
En serio, después de ver anoche ‘Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal’, no entiendo el por qué de la decepción al leer las primeras reacciones a la cuarta entrega de Indiana Jones. Pero ¿qué esperaban? Cumple perfectamente su cometido: es una película de aventuras, cuyo único propósito es entretener. Ni nos van a contar una profunda historia, ni su objetivo es emocionarnos profundamente, excepto por el factor “nostalgia” (que lo aprovechan, vaya si lo aprovechan).
A mí, en todo momento, me ha parecido divertida, con un ritmo buenísimo, al más puro estilo de las buenas películas de Spielberg. Y eso es lo que pretendían. Ni Oscars, ni méritos para la historia. Simplemente, recordarnos, una vez más y con un gusto exquisito, cómo eran aquellas cintas en las que parpadear significaba perder el hilo argumental.
Tras dos décadas de espera, el mito fundacional de la aventura fílmica moderna vuelve para dar sopas con onda a momias digitales, heroínas de videojuego en bragas o ultramodernos inventos superheroicos. Indiana Jones, the man, vuelve más grande, más viejo y con magulladuras, como inteligentemente nos señala Spielberg desde el principio, eso sí, sin pasar el rotulador narrativo por ello para no dañar el mito. Un simple artilugio de aventura, un juguete nostálgico directo al grano, una caricatura nostálgica de los 80 (y los 50), una parodia seria, y sobre todo el finiquito final a un cine que ya no es.
Spielberg y Lucas diseñan una aventura espectacular, sin pausa ni freno -pese a algún desajuste de guión-, pero lo mejor de todo es que, al igual que las anteriores, todo da la impresión de sucederse sin estridencia alguna, con brevedad y una sabiduría narrativa que no confunde simpleza con mal gusto (’Tomb Raider’, ‘Resident Evil’, etc) ni busca marear la perdiz con una galería imposible de situaciones (Piratas del Caribe II y III). No hay más, no era lugar para ello. Repasen las anteriores y díganme qué queda tras su visionado, salvo esa sensación de satisfacción infantil regalada al público, que es la misma que obtuvieron sus creadores haciéndola.
El reparto, como bien sabréis ya a estas alturas, cuenta con Cate Blanchett, Karen Allen, Shia LaBeouf, y, cómo no, el gran protagonista, Harrison Ford que, aunque esté algo mayor, seguro aportará madurez y experiencia a la cinta.
No dejéis pasar el próximo 22 de mayo sin un látigo (dejad de pensar en cosas maléficas, viciosillos) y reservad ya vuestra entrada, a poder ser en versión original. Vuelve Indiana Jones, señores, y para preparar precisamente su retorno, esta semana han estrenado un pack con todas las películas anteriores remasterizadas, tal y como podéis ver en los estrenos DVD de la semana.
‘Soy Leyenda’ Dirigida por Francis Lawrence (‘Constantine’), la adaptación de la novela de Richard Matheson a los gustos actuales puede presumir de haberse apuntado una de las taquillas más importantes del año. La película sale en tres ediciones, de un disco -con comics interactivos-, de dos con numerosos extras y una última edición con el final alternativo de la película, también con dos dvds. Tras una epidemia que diezma la humanidad, Robert Neville pasa sus días en las soledad más absoluta, tratándose de refugiar de cierta amenaza nocturna y vampírica…
Director: Francis Lawrence. Intérpretes: Will Smith, Alice Braga, Charlie Tagan
‘Trilogía Indiana Jones’ Una nueva edición del aventurero más famoso llega previa al estreno de la cuarta entrega, tras ser descatalogado el estuche de cuatro discos anterior. Se puede adquirir el pack con los tres discos o cada una por separado. LLevan nuevos extras, pero se obvia el documental de más de dos horas que sí incluía la anterior edición… En todo caso, para abrir boca para la calavera de cristal vuelve a haber ganas de volver a visitar las aventuras del Dr. Jones.
Director: Steven Spielberg. Intérpretes: Harrison Ford, Karen Allen, Kate Capshaw, Sean Connery, Denholm Elliot
A pesar de que muchos piensan que Ford está mayor para estas aventuras, lo cierto es que esta cinta será un blockbuster en toda regla: se ha estimado que puede superar la barrera de los 300 millones de recaudación sólo en Estados Unidos. Buen órdago el que se han marcado Ford, Lucas y Spielberg, porque ya se prepara su estreno en 4.000 salas sólo en EEUU.
La verdad, viendo las fotos de Indiana Jones IV, no puedo evitar viajar a mi infancia, cuando cada película de la saga del arqueólogo más famoso de todos los tiempo. No en vano, tanto Spielberg como Lucas se han tomado muy en serio la adoración que siente mi generación por este personaje.
Recién sacada del horno del DVD, A la Caza se revela como un thriller no redondo, pero sí merecedor de la etiqueta de muy interesante, pleno de ese añorado sabor setentero que tanto se echa de menos. Este cine sustituye el ruido y la acción por furia -la de un realizador, William Friedkin, en pleno uso de sus facultades- y sobre todo, una voluntad de explorar ciertos límites de la narración convencional de un género, el de intriga, manifiestamente inclinado a dar las cosas bien masticaditas (aunque me viene a la cabeza la espléndida Zodiac, para corregirme a mí mismo).
Basada en una novela de Gerald Walker convenientemente tamizada por Friedkin con diversos artículos sobre bares sadomasoquistas de su momento, por aquello de su búsqueda de la inmediatez, el argumento de A la Caza es bien simple: Steve Burns (Pacino) es un detective al que se le encomienda la misión de infiltrarse en la comunidad gay de Los Angeles para destapar la identidad de un furibundo asesino de homosexuales.