Crítica: Tres veces 20 años
Titulo: Tres veces 20 años
Título original: 3 fois 20 ans
Directora: Julie Gavras
Género: comedia
Duración: 88 minutos
Fecha de estreno: 30 de marzo
Intérpretes: Isabella Rossellini, William Hurt.
Tres veces 20 años, tráiler en español
¿Debo ir a verla? 



La mayor sorpresa radica, teniendo en cuenta su tono, en el apellido de su directora. Por lo demás, ligera, simpática e intrascendente.
Es todo un cliché, cuando se habla de cine, decir aquello de que “no hay buenos papeles para los actores veteranos”. Creo que esta sentencia se refiere mayoritariamente a los papeles heroicos y/o románticos, y que cada vez tiene menos de verdad y más de tópico. Solo hay que ver las recientes ‘Nunca es tarde para enamorarse’, ‘It’s complicated’, las españolas ‘Elsa & Fred’ y ‘Siempre hay tiempo’ o, con un toque más arriesgado, ‘El séptimo cielo’. A esta lista, en la que seguro que faltan algunos títulos que he olvidado, se suma Tres veces 20 años.
La diferencia del film de Julie Gavras con los anteriormente mencionados es que aquí la historia de amor no va nacer, ya sea a causa de la ruptura o la ausencia. En este caso, encontramos un matrimonio deteriorado al que se suma la preocupación de haber alcanzado los 60, esa edad en la que parece ser que se entra definitivamente en la vejez. La esposa, auténtico sostén de la familia, empieza a asumir sus años de una forma un tanto exagerada, mientras que su marido, un arquitecto con prestigio artístico pero poca vocación para los grandes proyectos (un trasunto, sin duda, del cineasta Costa Gavras, padre de la directora), opta por comportarse de forma irresponsable y juvenil.


