Nunca en horas de clase: si Tony Manero hubiese sido mujer, pija y española …

Nunca en horas de clase es una de esas películas que, como tantas otras, me encontré por casualidad zapeando en el televisor una madrugada de verano. Entonces, era aún un adolescente neófito, y lo que más me interesó fue el desfile de chavalitas de buen ver que aparecían en pantalla enseñando (o no) sus encantos. Sin embargo, también quedaron grabados en mi recuerdo otros dos detalles: una escena de baile colectivo en una discoteca a lo Fiebre del sábado noche, y otra donde aparecía el recién difunto José Luis López Vázquez, haciendo un pequeño papel de ligón de discoteca madurito.
Precisamente, tras el fallecimiento el pasado lunes del genial actor, me vino a la cabeza otra vez Nunca en horas de clase, y empecé a investigar sobre ella. Finalmente, encontré un estupendo artículo sobre este film en otro blog, que me sacó de toda duda que tuviese con respecto a la misma, y me animó a tratar de conseguirla para proceder un revisionado. Resultó relativamente fácil hacerse con ella, teniendo en cuenta que es una película de la que no hay noticia alguna de que se haya editado en DVD. Además, es una obra sobre la que nadie jamás escribiría estudio alguno (dudo que muchos de los que la vieron sean capaces de recordarla), ni capaz de crear a su alrededor cierto estatus de obra de culto (aunque en el artículo antes mencionado se dice que sí …).
