Edward Norton, un actor

El título de este post no es al azar: no lo puedo evitar, haga lo que haga Edward Norton, me gusta. Y es que ya os he comentado en alguna ocasión mi predilección por este monstruo de la interpretación. Este norteamericano de 38 años tiene un don: emociona. Y tiene talento, eso está fuera de toda duda. No me hace falta saber más de él, ni de su vida, para poder concluir que me encantaría conocerle. Pero ahondar en la biografía de un gran actor como este nos revela a veces historias que nos resultan comunes, por eso me gustaría repasar hoy tanto su vida como su filmografía.
Norton es un niño bien. Nació en en el seno de una familia acomodada (su padre es un conocido abogado y su abuelo un famoso arquitecto), se licenció en historia en Yale, pero eso no le libró de conocer el dolor cuando perdió a su madre prematuramente por el maldito cáncer. Apasionado de la música, llegó a tocar en algún concierto de Courtney Love, su ex. Sí, has leído bien: Norton salió con la viuda de Kobain… Menos mal que últimamente, a pesar de romper con Salma Hayek, parece que ha recuperado la cordura. Le encanta la cultura japonesa y ¡habla japonés! y parece que bastante bien.
