CrÃtica: Sed de mal

Título original: Touch of Evil
Director: Orson Welles
Duración: 105 minutos
Año: 1958
Género: cine negro
Guión: Orson Welles, basándose en la novela de Whit Masterson
Intérpretes: Charlton Heston, Janet Leigh, Orson Welles, Marlene Dietrich
Este clásico filmado en 1958 por Orson Welles es considerado el mejor film de serie B de la historia, así como el finiquito del film noir considerado como género clásico. Como buen esteta y mejor revolucionario, Welles se dedicó a dinamitar desde dentro un género llevándolo varios pasos más allá, tan lejos que Sed de mal supuso su último film en EEUU y un fracaso de taquilla morrocotudo. Remontada tras morir Welles y encontrarse un memorándum de 60 páginas con las modificaciones pedidas por su creador, Sed de Mal es tan moderna que podría estrenarse ahora sin que nadie notase la diferencia.
Mike Vargas (Charlton Heston) es un honesto policía mejicano de luna de miel con su esposa americana Susan (Janet Leigh) en el pueblo fronterizo de Los Robles. Cuando una bomba estalla asesinando a un importante empresario y una bailarina, se inicia una investigación llevada a cabo por Hank Quinlan (Welles), un gordo y corrupto policía americano, verdadera antítesis de Vargas, decidido a cerrar el caso a su manera.
