Los Oscar 2009: El cine también puede

Hace menos de un día que se conocieron los ganadores de los Oscar y el tema se extiende sin que se hable de lo verdaderamente interesante. La victoria de Penélope Cruz parece que es en nuestro país más importante que la dimisión de un ministro. Y luego están los programas de televisión que van analizando los vestidos y peinados de la noche, que todo el mundo estaba guapísimo menos el chalado de Mickey Rourke, que en Alcobendas estarán contentísimos. Y a los que nos gusta dejarnos seducir una vez el año por la opulencia de la ceremonia, hablamos más de ella que de cualquier otra cosa: que si una gala con momentos brillantes (ese musical inicial), que si hubo casi más cortes publicitarios que premios, que si así no hay gala que coja ritmo…
En definitiva, que la ceremonia de los Oscar da para hablar de casi todo menos de cine, que en principio es de lo que va la cosa. Hagámoslo, y replanteémonos por un momento la incontestable victoria de Slumdog Millonaire, que solamente perdió en la categoría de Montaje de Sonido. La película de Danny Boyle ha llegado a los Estados Unidos y al mundo en el momento justo en que debía de hacerlo. La victoria de Obama, con el clima de esperanza que ha generado, ha lanzado a esta película a una victoria que a todas luces se me antoja injusta.

