Crítica: Los mundos de Coraline

Título original: Coraline
Director: Henry Selick
Duración: 101 minutos
Género: animación, terror
Intérpretes (voces en v.o.): Dakota Fanning, Teri Hatcher, Dawn French, Jennifer Saunders, Ian McShane.
Trailer: Los mundos de Coraline
¿Debo ir a verla? 



Logradísima película del director de Pesadilla antes de Navidad, sorprendentemente oscura e inquietante.
Los mundos de Coraline es la adaptación a la gran pantalla de la novela de Neil Gaiman, que no ha podido encontrar a un mejor realizador para la materialización de su universo en imágenes que a Henry Selick. El director de Pesadilla antes de Navidad va más allá que el libro en sus planteamientos (además de no tomar como referencia las ilustraciones del mismo), tomándose la libertad de crear nuevas situaciones y personajes, con el fin de satisfacer su conocida afición al derroche visual, y de hacer el relato aún más oscuro.
El resultado es más que positivo. Selick ha dado rienda suelta a su imaginación y ha creado secuencias tan memorables y vistosas como la del jardín del otro mundo. Además, el uso de las tres dimensiones está aquí muy justificado, mucho más que en la discreta Monstruos contra alienígenas, ya que en ocasiones sirve para dotar de mayor expresividad (si cabe) a los espléndidos planos. Lo cierto es que ver Los mundos de Coraline es un gusto para los ojos, pero no es este el único aspecto interesante del film.

