Crítica: Let’s Get Lost

Título: Let’s Get Lost
Director: Bruce Weber
Duración: 119 minutos
Fecha de estreno en España: 18 de septiembre
Género: Documental
Intérpretes: Chet Baker, Carol Baker, Vera Baker, Dick Bock, William Claxton
Let’s Get Lost, tráiler y póster español
¿Debo ir a verla? 



Interesantísimo, aunque algo reiterativo documental sobre un artista que pasará a la historia como el mejor intérprete de la soberbia ‘My Funny Valentine’.
La atracción por el abismo. Ésa es la expresión que podría explicar la fascinación que muchos sentimos por aquellos artistas que, a pesar de tener éxito en su carrera, terminaron embarrancando en su vida personal. El trío drogas, sexo y alcohol suele ser la causa de la caída de estos ídolos cuya existencia, pese a la adoración de los fans, no fue fácil. Antes de que Jim Morrison, Jimi Hendrix o Janis Joplin formaran parte del santuario rock, otros artistas vinculados al jazz como Billie Holiday y Charlie Parker habían demostrado que la mala vida pasa sus facturas demasiado pronto. Chet Baker, famoso trompetista y elegante cantante, no murió demasiado joven y no dejó un precisamente bonito cadaver, pero sí fue una demostración de una vida salvaje que parecía inspirarse en la generación beat, aquella panda de locos maravillosos que fueron el más claro antecedente de la contracultura de los sesenta.

