CrÃtica: Cosas insignificantes

Título original: Cosas Insignificantes
Director: Andrea Martínez
Género: drama
Duración: 98 minutos
Intérpretes: Bárbara Mori, Fernando Luján, Carmelo Gómez, Lucía Jiménez, Paulina Gaitán.
Trailer: Cosas insignificantes
¿Debo ir a verla? 



Drama de historias cruzadas con un guión muy bien construido. Interesante debut para Andrea Martínez.
Son buenos tiempos para el cine mexicano, y esperemos que los recientes acontecimientos no lo hagan cambiar de rumbo. En los últimos años, una serie de películas, directores y actores han puesto a México en el centro del panorama cinematográfico mundial. De entre todos ellos destaca el triunvirato ya asentado en Hollywood que forman Alfonso Cuarón, Alejandro González Iñárritu y Guillermo del Toro. A caballo entre los estilos de estos dos últimos se mueve Cosas Insignificantes, estimable debut en el largometraje de Andrea Martínez. De hecho, el propio Del Toro es su productor ejecutivo (lo que viene a significar que no ha hecho mucho pero que es una especie de mecenas del proyecto).
Si del director de El laberinto del fauno adquiere la película un cierto gusto por la fantasía y un punto de vista infantil, de González Iñárritu (o si se prefiere, de su ya emancipado guionista Guillermo Arriaga) toma su habitual construcción basada en historias cruzadas y en el desorden temporal. Es aquí donde radica el aspecto más interesante de Cosas insignificantes, ya que da la sensación de que la película flota en el tiempo en lugar de agarrarse fuertemente a él (cosa que sí sucede por ejemplo en 21 gramos, por muy desordenada que esté). El extrañamiento de un tiempo más definido no afecta al film, que termina por resolver la situación con bastante naturalidad.

