CrÃtica: X-Men OrÃgenes. Lobezno

Título original: X-men Origins: Wolverine
Director: Gavin Hood
Duración: 95 minutos
Género: acción, aventura
Intérpretes: Hugh Jackman, Liev Schreiber, Danny Huston, Lynn Collins
Estreno en España: 30 de abril de 2009
X-men Orígenes: Lobezno, imágenes y trailer final
¿Debo ir a verla? 



Así así. Anticlimática, confusa y sin dramatismo, no saca provecho de sus personajes ni de la acción.
X-Men Orígenes: Lobezno es uno de esos blockbusters cuya desbordante desidia manifiesta la premura que ha podido presidir su producción. Además, han sido notorios los embites entre los responsables del film con la Fox, así como su reciente filtración a internet pocas semanas antes de su estreno. El caso es que, a pesar de algunas escenas de acción ciertamente entretenidas, el film de Gavin Hood desaprovecha al gran personaje y a su carismático protagonista, un Hugh Jackman que hace suyo el personaje desde el principio, para embarcarlo en una confusa aventurita que carece de épica y veracidad alguna.
Y es que, pese a la simplicidad de X-men Orígenes: Lobezno, da la impresión de haber, en realidad, un revuelto argumental de narices. El film empieza de forma convencional, pero al menos, correcta. Pero tras su largo planteamiento desaprovecha cada una de sus subtramas para proponer un nuevo episodio de X-Men con nuevos mutantes, sin que sus presencias sean, en realidad, relevantes para el devenir de la acción. La tragedia del personaje se ve continuamente devaluada por un dramatismo nulo, algo también presente en alguna escena más violenta de lo esperado (todo lo que ocurre en la granja en la que recala Lobezno), sin que haya tampoco un especial sentido del humor o de la autoparodia para justificar dichas carencias.

