Tráiler: Acné

Tener sexo con otra persona es casi un rito de iniciación. A muchos nos pareció que era el primer paso hacia aquello que era ser una persona mayor. Sin embargo, todavía nos quedaba lo más difícil: conseguir que alguien nos quisiera sin que ese sentimiento fuera el propio de un familiar o un amigo. Así comprendimos que todos estábamos, como señaló Wong Kar-Wai en una de sus películas, deseando amar.
Muchas cintas han reflejado las ansias de los adolescentes por acostarse con los miembros del otro sexo. Desde Porky’s a American Pie, los chavales de hormonas revueltas han sido los protagonistas de multitud de largometrajes donde el humor grueso era el rey. En otras, por el contrario, la cursilería hacía acto de presencia, como si el sexo estuviera excluido de la vida del adolescente y el deseo amoroso fuera una cosa de una novela casta y rosa. Acné parece distanciarse tanto de la comedia más grosera como de las cintas que retratan la pubertad desde la ñoñería.

