Crítica: Mentiras y gordas

Título: Mentiras y gordas
Dirección: Alfonso Albacete y David Menkes
Duración: 107 minutos
Género: drama
Intérpretes: Mario Casas, Ana de Armas, Yon González, Ana Polvorosa, Hugo Silva, Alejo Sauras, Marieta Orozco, Asier Etxeandía, Miriam Giovanelli, Maxi Iglesias.
Trailer: Mentiras y gordas
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¿Debo ir a verla? 



Aún siendo mala con solemnidad, tiene algunos puntos de interés casi sociológico.
Mentiras y Gordas es una película tan deficiente como en el fondo interesante. Me explico. La exitosa propuesta de Albacete y Menkes podría sentar las bases de una nueva manera de hacer cine comercial en España, y además puede servir para definir los límites del interés en el cine de los adolescentes del país, que acudieron en masa a ver el film (al menos durante unos días).
Choni cinema es el término con el que algunos han bautizado la propuesta, que tomaría por tanto un cariz de iniciadora de un movimiento cinematográfico que seguramente tendrá continuidad (si es que los productores españoles están un poco avispados). Las características de esta nueva forma de cine están heredadas de la televisión, medio del que la película sufre una total dependencia. Y no solo en la cacareada presencia de los actores jóvenes más populares de la pequeña pantalla, sino en la forma en que se comportan los personajes, en las situaciones tan caricaturescas que viven, hasta en una puesta en escena tan simplona como a la postre correcta. El cine español lleva varios años alimentándose de los éxitos televisivos, y con esta película y la todavía peor Fuga de cerebros, parece que se ha dado un paso definitivo en este sentido.




El analista Osborne Cox llega al cuartel general de la CIA en Arlington, para una reunión ultrasecreta. Por desgracia para él, el secreto no tarda en salir a la luz: le han despedido. Cox no encaja muy bien la noticia y regresa a su casa en Georgetown, Washington DC, para entregarse a la redacción de sus memorias y a la bebida – el orden no altera el producto. Su esposa Katie está consternada, aunque no parece muy sorprendida. Ya hace tiempo que tiene una aventura con Harry Pfarrer, un agente federal casado, y empieza a hacer planes para dejar a Cox por Harry. En un barrio a las afueras de la capital, en un mundo totalmente diferente, Linda Litzke, empleada de un gimnasio, tiene dificultad para concentrarse en su trabajo. Sólo piensa en hacerse la cirugía plástica total y decide confiar su plan a su compañero Chad. Linda no se da cuenta de que Ted Treffon, el director del centro, está loco por ella y se cita con otros hombres a través de Internet.
Jerry Shaw y Rachel Holloman son dos desconocidos que se encuentran por culpa de una misteriosa llamada de teléfono de una mujer a la que no conocen. Amenazando sus vidas y a sus familias, consigue que Rachel y Jerry se metan en situaciones cada vez más peligrosas, utilizando la tecnología de la vida cotidiana para seguir todos y cada uno de sus movimientos. A medida que las cosas se complican, estas dos personas normales y corrientes se convierten en los fugitivos más buscados de USA, y tienen que colaborar para averiguar qué está pasando en realidad y, lo que es aún más importante, por qué. Luchando por sus vidas, se convierten en marionetas de un enemigo sin rostro que al parecer cuenta con ilimitados poderes para manipular todo lo que hacen.
La edición especial en dos discos del polémico e imponente thriller de Don Siegel sale a la venta junto a las demás (desiguales) secuelas, todas con nuevos extras, buena presentación (balazos en la portada, como no), y una mejorada calidad de imagen y sonido, para que el “alégrame el día” resuene nítidamente por todos los altavoces. Harry Callahan es un inspector con polémicos y efectivos métodos, un desencantado del sistema que se enfrentará al francotirador Scorpio, que tiene atemorizada la ciudad. Imprescindible, vamos.
La última de Alex de la Iglesia, con reparto internacional y suspense matemático, un thriller que, inesperadamente, no acaba de cuajar y carece de la gracia de su autor. Eso sí, nos regala una nueva manera de comer spaguetti que ningún hombre olvidará jamás. A la venta en edición sencilla y dos discos, con profusión de documentales y una presentación atractiva, sobre todo la de la edición limitada con libro.