Crítica: El Quinto Elemento

¿Por qué me gusta tanto El Quinto Elemento? Esta pregunta me la he hecho infinidad de veces y sigo sin saber los porqués, pero me gusta mucho. No sé si es por su director, Luc Besson, o por sus actores, Bruce Willis, Gary Oldman, Milla Jovovich o Luke Perry. El caso es que nunca me canso de ver El Quinto Elemento y sigo sin saber por qué motivo.
La cinta, como muchos ya sabréis, va de salvar el mundo. Un tema tan manido como típico. Un meteorito se aproxima a la tierra y el encargado de salvar el mundo es un ex soldado ahora metido a taxista que tras ser despedido mientras conoce a Leeloo (Milla Jovovich) recibirá órdenes de encargarse de la misión. Junto a ésta última, enclave indispensable para acabar con el meteorito, y algún que otro personaje más, harán un viaje al Paraíso Froston, una nave en medio de la nada que para que nos entendamos es como un viaje al Caribe.
