Pedro Almodóvar, un doctor sin Academia

Pedro Almovódar es muy suyo. Lo es para todo, para el cine y en su vida, quizás sea esto segundo lo que le obliga a dar ese toque tan diferente a sus películas. Ha pasado de ser repudiado por la Academia de cine española a ser investido Doctor Honoris Causa por la Universidad de Harvard (ahí, es nada). Entre una cosa y otra, el crítico de cine del diario El País, Carlos Boyero, lanzaba sus puyitas contra él con motivo del último Festival de Cannes, hecho que llevó al director manchego a devolverle las perlitas en forma de balas envenedadas. Mientras tanto, no olvidemos lo más importante, este tío con parecido a Pedro Picapiedra es un gran director de cine. Rebusquemos en su baúl a ver que encontramos…
Lo último, Los abrazos rotos, fue un melodrama romántico que trajo las mejores críticas del gremio, algo a lo que este hombre no está muy acostumbrado por su, como decía, peculiar estilo a la hora de fabricar cine. Antes de ésta vinieron Volver, La mala educación y Hable con ella, cerrando así el ciclo de películas del actual siglo.






