Crítica: Melinda y Melinda

Divertida a ratos, así calificaría yo la supuesta tragicomedia de Woody Allen, Melinda y Melinda (2004) protagonizada por Radha Mitchell, Will Ferrell, Amanda Peet, Chloë Sevigny, Vinessa Shaw y Josh Brolin, entre otros. Y digo a ratos por decir algo porque lo máximo que solté durante su visionado fueron dos muecas y en ningún caso una carcajada. Si bien es cierto que la estructura de la obra es original y merece mi elogio, no lo es en cuanto a los objetivos que creo Allen pretende transmitir: como comedia no hace reir y como tragedia no conmueve.
Es quizás esa intención de querer abarcar ambos sentimientos lo que ha derivado en un fracaso estrépito. Por lo demás, la cinta cumple sus espectativas, es cine made in Woody Allen tanto por sus escenarios como por sus personajes. La historia, compleja y sutil en algunos momentos pero previsible en otros, también lleva la firma del director nacido en Nueva York. En mi opinión, no es una gran película sino una cinta más de Allen.
