Kill Bill

Un declarado amante del cine de género de artes marciales, quien además como director tiene la espectacular capacidad de homenajear a los films que más lo han marcado, terminó juntando dos de las cosas que más ama del séptimo arte en su cuarta y quinta película.

En muchos sentidos, se podría decir que “Kill Bill” es la película que Quentin Tarantino siempre quiso hacer. Un declarado amante del cine de género de artes marciales, quien además como director tiene la espectacular capacidad de homenajear a los films que más lo han marcado, terminó juntando dos de las cosas que más ama del séptimo arte en su cuarta y quinta película.

Una de las cosas que más me encanta de este director, es que tiene muy en claro que lo importante en el cine no es contar una historia original, sino que por el contrario el secreto está en cómo saber contarla de manera original. Por eso, sus historias son lugares muy comunes dentro del cine mundial, pero adornadas de una manera exquisita. Desde la narrativa más cercana a las novelas, un diseño de producción muy retro-pop, y una música verdaderamente hermosa y en perfecta armonía con las imágenes, las películas de Quentin Tarantino sobresalen por contener de manera muy manifiesta la marca de alguien que se le puede llamar, en todo el sentido de la palabra, un artista.

En traducción literal al español, “Kill Bill” quiere decir “Matar a Bill”, sin embargo en una adaptación más libre al idioma de Cervantes, el título del film también puede significar “Saldar Cuentas“, dado que Bill en ingles también significa eso. Lo anterior es porque sin duda alguna la película es una historia de venganza. Un personaje, denominado “la novia”, está ensañando y preparándose para el día de su boda, cuando un grupo de letales asesinos, quienes eran sus antiguos compañeros de trabajo, deciden visitarla y asesinar a todos, por órdenes de su antiguo jefe Bill.

De allí en adelante, la película nos cuenta todas las venturas y desventuras que está mujer debe pasar y sufrir para lograr su cometido. Claro que lo anterior es tan sólo un decir, dado que Tarantino no es alguien que cuente sus películas de una manera clásica o lineal, ni si quiera en los tan utilizados tres actos. Por el contrario, el director nos va mostrando en cada una de sus películas partes importantes de la historia, pequeños fragmentos de la misma que cada uno de nosotros debe ir ordenando como en un rompecabezas para entender la totalidad de lo que se nos está contando.


En ese sentido, la experiencia de “Kill Bill” es algo único, dado que no sólo nos va contando pedazos de la historia total, sino que además toda la película es sólo la mitad. En un lanzamiento que fue muy criticado por muchas personas, pero también muy alabado por otras, la producción e idea original de la película estaba encaminada para ser sólo una, aunque al final se hizo una entrega en dos partes. Muchos dijeron que se debía a que Miramax quería rentabilizar aún mucho más su inversión, cobrándoles a los espectadores dos veces por ver una película.

Por otra parte, Tarantino contaba que la estrategia fue como respuesta a una especie de nueva situación que se presentaba en el mercado de exhibición mundial, donde todas las películas se estaban presentando por partes: “Star Wars“, “Matrix”, “Señor de Los Anillos“. Es decir, en resumidas cuentas, sí fue una inteligente manera de ganar más dinero. No obstante, lo anterior dejó resultados muy variados frente al público y la crítica.

Al “Kill Bill Vol. 1″ ser tan sólo la primera mitad de toda la producción, los espectadores que salen de la película no sólo quedan un poco confundidos, sino que también están intrigados por lo que acontecerá en el futuro. No obstante, la verdad es que para una película en la que invariablemente se sabe el final, la idea no parecía tan interesante en un principio, y sí podría ser muy arriesgada, dado que la intriga podría convertirse fácilmente en tedio, dada la inmensa espera para ver un final totalmente predecible.

Pero tal y como se mencionó antes, en las películas de Tarantino lo importante no es la historia, sino como se cuenta la misma. Además de la famosa narrativa del director, en esta película en particular el niño genio de Hollywood usó todas sus fuerzas para convencer al genial Robert Richardson de que se hiciera cargo de la fotografía, un esfuerzo que tuvo sus importantes resultados. Personalmente me parece que Richardson es el fotógrafo más interesante de la actualidad, la sobre iluminación de sus escenas es verdaderamente poderosa, y los fuertes tonos en “Kill Bill” son muy impactantes. Fotográficamente hablando, la película es una muestra constante de gran versatilidad y talento.

Otro de los elementos infaltables del director es por su puesto la música. en “Kill Bill” Tarantino logró reunir a los más grandes compositores de la música para cine, dado que al artista no usa músicos para sus films, sino que por el contrario, recopila pistas y partituras ya escritas con anterioridad. Ahora, aunque pueda parecer que es muy fácil comprar derechos musicales y ponerlos en la pantalla, la verdad es que me parece que el reto es mucho mayor y más complicado. Al usar música de Morricone y Hermman no se tiene una ventaja, sino una gran responsabilidad, puesto que es muy fácil arruinar verdaderas obras de arte cuando no son utilizadas por personas talentosas.

Por otro lado, al tener que entregar en dos partes una película que iba a ser una sola, la idea original de presentación se cambió totalmente. Y la verdad es que se siente lo anterior, puesto que la primera parte de la película está hecha con un fuerte contenido de acción y violencia, mientras que la segunda parte es más dialogada y explicativa de lo que acontece. Al momento en que las películas salieron en cine me pareció que la razón de esto se debía más a una estrategia para atraer más espectadores, dado que todo lo espectacular se vio en la primera parte, por lo que generaría una gran expectativa sobre la segunda. Expectativa que no fue satisfecha.

Sin embargo, algo diferente sucede cuando los dos films se ven juntos y seguidos, en las ediciones de DVD, que le dan una mayor forma y estructura a todo el film. Ver las dos películas seguidas es algo mucho más completo y tal vez cercano a lo que el director seguramente trato de hacer en un principio.

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