Titulo: Safe
Director: Boaz Yakin
Género: acción
Duración: 93 minutos
Fecha de estreno: 4 de mayo
Intépretes: Jason Statham, Catherine Chan, Chris Sarandon
Safe, trailer español
Trailer: Safe
¿Debo ir a verla? 



Pese a quien pese, Jason Statham es el heredero directo de quienes ya sabéis.
No tienen por qué estar ustedes de acuerdo conmigo -faltaría más- pero voy a decir algo que los fans del cine de sudor y testosterona ya saben. Aquí va: Jason Statham es de lo mejor que le ha pasado al género de acción en la última década. Creo que lo he dicho en anteriores ocasiones -¿a películas iguales, críticas iguales?-, pero como amante del género que creo que soy, realmente es así. Y me refiero, naturalmente, al cine de acción más directo y simple, a ese que no necesita de coartadas o disculpas intelectuales para advenedizos ocasionales.
Naturalmente que a Safe no le habría venido nada mal un pulimento de su guión, que de todas formas es de lo mejorcito que ha protagonizado últimamente el actor londinense. El realizador y guionista Boaz Yakin, que tan pronto escribe un drama como ‘Fresh’ como se mete de cabeza en una de Bruckheimer, pierde de vista la fenomenal premisa del relato, esa dependencia mutua entre la niña Mei y el protagonista (les he dicho que me gusta el género) para meterse de lleno en la guerra entre bandas y con la policía en la Nueva York actual. En este sentido, Safe tiene algunos elementos realmente estimables, como su natural cinismo y desconfianza a las autoridades que desprende por sus cuatro sudorosos costados, y cumple en términos generales. Pero también provoca la impresión de que la notable niña Catherine Chan es sólo un McGuffin, en tanto que apenas comparte con Statham un puñado de secuencias a lo largo de todo el largometraje.
Dejando eso de lado, y la escandalosa ausencia de un clímax de tortas como Dios manda (¿acaso nos avergonzamos de eso a los noventa minutos de película?), Safe ofrecerá placer sin igual a los fans de su actor, el único en la actualidad capaz de decir frases como “llevo toda la noche de restaurantes y sólo me han servido plomo” sin que nos acordemos demasiado de John McClane. Y además tiene algún rasgo de estilo bien presentado y sin pretensiones. Ahí está su comienzo, en el que Yakin juega a ser Guy Ritchie presentando a la pareja protagonista, pero sin que se nos atraganten los vaivenes (de hecho, me chirría menos que cuando lo hace el propio Ritchie…). O esa persecución en coche rodada a lo ‘Hijos de los hombres’, un rasgo que de todas formas ya no es original. Lo dicho, que me la quedo.
