Viernes, 26 de octubre de 2007
CrÃtica: El sabor de la sandÃa.

Título original:Tian bian yi dou yun (The Wayward Cloud)
Dirección: Ming-liang Tsai
Año: 2005
Fecha de estreno en España: 25/11/2005
Duración: 112 min.
Género: Comedia Erótica
Reparto: Chen Shiang-chyi, Lee Kang-sheng, Lu Yi-ching.
Web oficial
Aún recuerdo cuando, hará dos años atrás, me metí en aquella pequeña sala de los cines Princesa, para ir a ver esta película bajo recomendación de un freaky de pro. Nunca olvidaré el ambiente que se respiraba en la sala a medida que se sucedían los fotogramas: el público iba a ver una película taiwanesa, de un director poco conocido y con tintes eróticos. Es decir, esperaban una de esas cintas lentísimas con mucha fotografía, poco argumento y menos humor aún. La primera escena cumplía con lo prometido y nos mostraba un plano eterno en un pasillo de un metro cualquiera, simplemente viendo caminar a una chica con una sandía bajo el brazo.
Pero el segundo plano, ya me arrancó una sonora carcajada. Una grabación de una película porno, en la que la sandía, partida por la mitad, tomaba el papel de los genitales femeninos entre los muslos de una enfermera. Imaginad la situación: entre los ruidos propios de estimular una sandía y el zumo que tenía dicha acción como consecuencia, yo no podía parar de reír.
Hasta que me percaté de que la sala me miraba con condescendencia, como si pensaran: “Pobre inculta que no sabe apreciar el simbolismo de la sandía en esta selectísima película oriental…”. Y según transcurría la trama, toda aquella pedantería in extremis, se convirtió una risa continua. Las escenas sin pies ni cabeza se sucedían, y toda la sala comprendió que aquello no era “2046“. Se podría decir que la película es una especie de “El otro lado de la cama” a la oriental, con una escenografía y unos medios impresionantes, pero hay veces que una imagen vale más que mil palabras. La siguiente canción es la que sigue a una escena en la que el protagonista, un actor porno, no consigue la suficiente consistencia en su herramienta de trabajo como para salir a escena (nota: el que sale con el “sombrero” es el protagonista, para que nadie se pierda)
Y es que “The Wayward Cloud”, o “El sabor de la sandía, como se tradujo su título en España, es la comedia erótico-festiva más freaky que he visto en mi vida. Con sus momentos tiernos, que te encojen el alma; con escenas que te dejan sin respiración o algunas que te dejan sin aire de tanto reír. Y todo con un argumento nada fuera de lo habitual: la historia de un actor porno que intenta tener una relación fuera del trabajo y no lo consigue nunca en un Taiwan asolado por la sequía. Recomiendo encarecidamente esta película a todo el que quiera disfrutar de un cine nada convencional y capaz de arrancarte risas y llanto en poco menos de dos horas.

Comentarios
17 de julio de 2008 - 4:33 pm
[...] Un dÃa ingresan a la joven Young-soon en un hospital psiquiátrico tras una crisis mental. Convencida de que es un cyborg de combate, sólo se alimenta de pilas y baterÃas eléctricas. Allà conocerá a un chico que se oculta constantemente tras una máscara y que se cree capaz de robar el alma de los demás con el que iniciará una curiosa amistad. Al más puro estilo de El sabor de la sandÃa… [...]