Trailer: Chernobyl diaries, del creador de Paranormal Activity

Chernobyl Diaries

Chernobyl Diaries es la enésima demostración de terror realista presentado mediante la técnica del found footage, que como sabemos, trata de retratar el horror mediante un punto de vista más o menos subjetivo y con una cámara doméstica, una fórmula bastante efectiva a la hora de sentir de primera mano la sensación de amenaza exigible a cualquier filme de miedo. Su productor es Oren Peli, realizador que se sacó de la manga el que ha sido uno de los nuevos revulsivos del género en los últimos años, la saga Paranormal Activity, que también hacía uso en cierto modo de aquella técnica. Al igual que en las secuelas de su creación original, Peli se ha reservado el puesto de productor -aspecto en el que ciertamente parece destacar más que como realizador, y a Insidious me remito-, dejando la dirección en manos del desconocido Brad Parker.

Chernobyl Diaries, sin embargo, no parece respetar ese estilo documental que mencionábamos, o al menos, no a lo largo de todo su metraje. La película nos presenta a un grupo de jóvenes turistas norteamericanos, a quienes no se les ocurre mejor idea que darse un paseo por la localidad que sirvió de residencia a los trabajadores de la central nuclear accidentada en 1986. La mayoría de los obreros de Chernobyl nunca regresaron a sus hogares, y por eso las calles de Prípiat, que así se llamaba la localidad, aparecen abandonadas y desoladas, como si de una zona de guerra se tratara. Los jovenes turistas, en busca de nuevas sensaciones, se encontrarán con que algo de Chernobyl ha sobrevivido, y de que no se encuentran exactamente solos.

Sin ser un admirador de la fórmula, que de todas formas ha demostrado ser lo bastante flexible como para funcionar en otros géneros (ahí tenemos los recientes ejemplos del thriller juvenil Chronicle, o la comedia Project X), el aspecto desolado del páramo que recorren los jóvenes parece realmente verosímil y desasosegante. El coste de la película, que seguro que ha sido reducido, y la masiva distribución que probablemente prepare Warner Bros, harán de Chernobyl Diaries una película como mínimo lucrativa.