Sábado, 31 de diciembre de 2011
Top-20: Las mejores películas estrenadas en 2011
Como viene siendo habitual, coincidiendo con las últimas horas del año, repasamos lo mejor que hemos tenido en la cartelera durante los últimos 12 meses*. En el caso concreto de 2011, la cosecha ha sido extraordinaria, con una serie de autores consagrados (Almodóvar, los Dardenne, Kaurismäki) recuperando su mejor nivel y otros de prestigio más reciente entrando definitivamente en el olimpo (Farhadi, Tomas Alfredson). También, apenas a unos meses de que las predicciones mayas nos lleven a un gran cambio global indeterminado (o eso es al menos lo que dicen), El árbol de la vida y Melancolía nos mostraron con inusual fuerza poética el origen de la existencia y un posible final para la misma. Dudo de que sea una casualidad.
20. La boda de mi mejor amiga (Paul Feig)
19. Rare Exports (Jalmari Helander) / Super 8 (JJ Abrams)
18. Valor de ley (Joel y Ethan Coen)
17. Una mujer en África (Claire Denis)
16. Melancolía (Lars von Trier)
15. Rompecabezas (Natalia Smirnoff) / La vida de los peces (Matías Bize)
14. Lola (Brillante Mendoza)
13. El topo (Tomas Alfredson)
12. Mercado de futuros (Mercedes Álvarez)
11. La piel que habito (Pedro Almodóvar)
10. Winter’s Bone (Debra Granik)
Una de las revelaciones de la temporada fue esta recreación, seca y fantasmagórica, del infierno en la tierra. Sin contemplaciones con el espectador ni con sus personajes, Granik trabaja el dolor de forma silenciosa, con paisajes llenos de amenazantes ramas y chillidos de animales. Lo más inquietante es que da la sensación de que no hay final posible para la pesadilla de la joven Ree Dolly.
9. El niño de la bicicleta (Jean-Pierre y Luc Dardenne)
Es curioso, pero no resulta difícil encontrar paralelismos entre la última obra de los Dardenne y la ya referida Winter’s Bone. Unos chavales sobrados de carácter se enfrentan a la búsqueda de la figura paterna en un entorno hostil, con rasgos de tenebroso cuento de hadas (en este caso, limitado a los últimos minutos). Los hermanos belgas se permiten algunas concesiones en su rígido lenguaje pero no pierden ni un ápice de su trabajado rigor ético y estético. Es imposible que Beethoven y Cécile de France puedan sentarle mal a algo.
8. Somewhere (Sofia Coppola)
Ya basta de llamar hijísima a la mujer que se ha convertido en una de las más brillantes realizadoras del planeta. No lo ha conseguido a través de la variedad temática, eso seguro. En realidad, todas sus películas son la misma y Maria Antonieta, aquella pandilla de virginales hermanas y este Johnnie Marco son distintos reflejos del mismo tedio existencial. Eso sí, Coppola ha depurado su estilo y en esta Somewhere sus hallazgos son más constantes.
7. Nader y Simin, una separación (Asghar Farhadi)
Sin ánimo de colocarme medallas, he de recordar que hace un año, en esta misma recopilación, se encontraba A propósito de Elly, la anterior y también muy brillante obra de Asghar Farhadi. El cineasta iraní ha puesto al mundo a sus pies con su merecido triunfo en la Berlinale. Viendo como filma y escribe, me da la impresión de que le quedan muchísimos reconocimientos por delante. Simplemente, no tengan miedo de su origen y véanla.
6. El árbol de la vida (Terrence Malick)
El film que más ha dado que hablar en todo 2011 encuentra su valor en dos frentes. Por un lado, como valiente gesto artístico capaz de ejecutar el mayor salto temporal de la Historia del Cine (superando al de 2001, de Kubrick) para adentrarse en el más inabarcable de los misterios: el origen de la existencia. Por otro, la habitual capacidad poética de Malick, que situa a su película en un abismo metafísico en cada cambio de plano. Una lástima el final, que mantiene al conjunto dentro de lo ordinario.
5. Drive (Nicolas Winding Refn)
Como se ha estrenado hace apenas un par de días, no tendrán problema en encontrar textos sobre la asombrosa capacidad de Winding Refn para abordar una puesta en escena de infinita brillantez estética (ante este danés me quito todas las medallas que me he puesto con Farhadi: no tenía ni idea de su existencia) y sobre su inabarcable galería de influencias cinéfilas. Yo prefiero ceñirme a lo que, sin necesidad de justificaciones, mola de Drive: la chaqueta con escorpión del protagonista, las secuencias en el ascensor, el bizarro pero oportunísimo elenco de secundarios (esa Christina Hendricks vestida de mercadillo) y ante todo, en palabras robadas a un amigo, el enseñarnos que usar palillo de dientes también puede ser cool.
4. El Havre (Aki Kaurismäki)
Hace solo un par de días que publiqué mi crítica de esta singular obra y mi opinión no se ha removido demasiado ni hay mucho más que añadir. Pero para los perezosos, simplemente pediros que os suméis a este rato de optimismo y cine ejemplar. Porque nos los mercemos todos.
3. Midnight in Paris (Woody Allen)
Lo que me resulta difícil de entender es la causa de que esta sea la película con la que oficialmente Allen se ha reconciliado con el gran público, cuando en realidad su cine nunca ha bajado la guardia. Ni la inclusión de elementos mágicos ni el mensaje pro-carpe diem son nuevos en su obra, pero es rabiosamente deliciosa su condición de disfrute que invita al disfrute, coronada con un par de gags memorables. Y luego está París, que verdaderamente debió de ser una fiesta.
2. De dioses y hombres (Xavier Beauvois)
El año comenzaba con esta portentosa película, de rara pero extraordinaria belleza, sobre un grupo de monjes franceses de la orden del císter que sufrieron el estallido del terrorismo en Argelia hace no demasiados años. Los acontecimientos posteriores al estreno del film tal vez hayan modificado en parte la mirada que sobre él pudiera tener el espectador, pero ante cualquier cuestión política sobresale la prodigiosa unión de contenido y lenguaje en torno al ascetismo, que se deja sentir especialmente durante la primera parte del metraje, un emocionante canto a la tolerancia.
1. Misterios de Lisboa (Raoul Ruiz)
La sublimación del folletín decimonónico entendido desde la modernidad de una mirada poco menos que marciana. En esta sucesión laberíntica de enredos amorosos de vocación episódica (también puede ser disfrutada como miniserie de 6 capítulos), encontrarán una lección constante de sabiduría frente al problema de la puesta en escena durante cuatro horas y media. Su llamativo desenlace es en realidad el único posible para la que ha terminado siendo la última obra maestra estrenada en vida por Raoul Ruiz, que desgraciadamente nos dejó el pasado verano.
Mención especial. Mad Men. The suitcase. (Temporada 4. Episodio 7)
2011 ha vuelto a ser un año marcado por el elevado nivel de calidad el la producción de series televisivas, gracias sobre todo a la irrupción de la entretenídisima Juego de tronos y a la temporada más brutal de Breaking Bad. Sin embargo, como obra única, prefiero quedarme con este peculiar episodio de Mad Men, que rompió el molde de una ficción de una naturaleza algo distinta a lo que suele entusiasmar al espectador medio de principios del siglo XXI. Con el trasfondo del combate de boxeo más importante de todos los tiempos, los dos personajes principales, los talentosos de la mentira Don Draper y Peggy Olson, se quitan por fin las máscaras entre ellos mientras tratan de elaborar el concepto publicitario de la Samsonite. El resultado debería estudiarse en cualquier lugar donde se enseñe guión, dirección o simplemente buen gusto.
*Una lista elaborada según un total de 126 películas, señaladas como estrenos de 2011por La Butaca.













Comentarios
8 de enero de 2012 - 12:10 pm
[...] destacaba en el post con las mejores películas estrenadas en 2011, publicado hace unos días, ha sido un año de un gran nivel en lo que a estrenos [...]
26 de marzo de 2012 - 2:02 am
bueno, por fin he visto Drive, que se estreno el 23 de marzo en Colombia, para finalizar mis obligaciones cinefilas con el año 2011.
las mejores para mi sin ningún orden especial:
el planeta de los simios, de Dioses y Hombres,media noche en parís, y Drive, sin embargo lo hecho por el Topo, Nader y simin, y el árbol de la vida es inolvidable.
26 de marzo de 2012 - 2:11 am
lo siento pero, rayos!, voy a decirlo, el árbol de la vida fue la mejor, simplemente no puedo sacarla de mi cabeza.