Domingo, 19 de abril de 2009
El cine español en 2009

Y digo yo, qué mejor manera de empezar el 2009 que recibiendo un Oscar de la Academia Americana en Los Ángeles. El pasado febrero Penélope Cruz se alzó con la estatuilla a la mejor actriz secundaria por su papel en Vicky Cristina Barcelona (Woody Allen), convirtiéndose en la primera mujer española en hacerlo. Buen presagio para el cine español en 2009, un año en el que estamos viendo otro cine diferente cargado de títulos interesantes así como la vuelta de los grandes directores, como Amenábar o Almodóvar.
Además de la Agora de Alejandro Amenábar, que cuenta con los internacionales Rachel Weisz y Max Minghella como principales protagonistas, y que está ambientada en el Egipto del siglo IV, bajo el Imperio Romano; Pedro Almodóvar presentó y estrenó nueva película: Los abrazos rotos. El director manchego contó en esta ocasión con la oscarizada Penélope Cruz, Lluis Homar, Blanca Portillo y José Luis Gómez, además de los ya clásicos Chus Lampreave, Ángela Molina o Rossy de Palma.
El que dirigiera en 2006 la premiada AzulOscuroCasiNegro, el sorprendente y querido Daniel Sánchez Arévalo presenta ahora Gordos, una película que reflexiona sobre los problemas de la obesidad en nuestra sociedad y para la que los actores Antonio de la Torre y Verónica Sánchez han tenido que engordar y adelgazar durantes varios meses. Completan el reparto Raúl Arévalo y Pilar Castro, entre otros.

La máquina del cine español sigue su rumbo y una prueba de ello es la secuela de la terrorífica Rec. Jaume Balagueró y Paco Plaza, quiénes ya habían trabajado juntos con otra de temática muy distinta, OT, La Película, han preparado para después del verano una nueva dosis de terror con Rec 2. No me la pienso perder.

Pero 2009 también ha dejado hueco para las nuevas promesas como Gorka Merchán que debutó esta semana en la gran pantalla con La casa de mi padre, una cinta sobre el terrorismo etarra y su influencia sobre los empresarios vascos con un reparto formado por Carmelo Gómez, un incondicional en esta temática, Verónica Echegui y Juan José Ballesta.
Pero si por algo recordaremos el año 2009 será por la aparición de una sólida cantera de actores y actrices que, procedentes de los seriales nacionales, comienzan a hacer sus pinitos en esto del séptimo arte. Si el año pasado fue el turno de Miguel Ángel Silvestre y Amaia Salamanca, así como el 2007 lo fue para Hugo Silva y Michelle Jenner o el 2006 para Alejo Sauras, 2009 será el año para Duna Jové, Ana de Armas, Ana Polvorosa, Mario Casas, Aída Folch, Maxi Iglesias, Miriam Giovanelli, Clara Lago o Jon González, por series como El Internado o Física o Química, entre otras. Prueba de ello es Mentiras y Gordas, largometraje de Alfonso Albacete y David Menkes, estrenado el pasado mes de marzo.

El cine español durante el 2009 no ha empezado mal, es más, lo ha hecho mejor que otros años, aunque no es para tirar cohetes. Se abre camino, no como un cine inocente sino como aquél que ha aprendido de sus errores y reconoce su situación, no sólo la de la crisis (que esa la vivimos todos), ni la de los problemas con las distribuidoras, sino aquella que sitúa al cine español como secundaria en lo que a cine comercial se refiere. Éste tiene su público y el cine español el suyo, por lo que en lugar de luchar contra un enemigo invisible, deberíamos crear una sinergia que hiciera del 2009 el gran año para el cine mundial. No vamos mal.

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