Jueves, 16 de abril de 2009
John McTiernan filma un documental sobre su acoso judicial

Hace ya años que le hemos perdido la pista al director John McTiernan, el que mejor movía la cámara hace ya un par de décadas en todo lo referido al cine de acción y espectáculo. Digamos que el director de Jungla de Cristal no ha sobrellevado bien el fracaso comercial de sus últimos títulos, y ha llegado a tener severos problemas con la justicia americana.
La novedad que hora leo en Las Horas Perdidas es que, en vez de buscar la manera de resurgir artística y comercialmente en el cine, ha preferido rodar un documental sobre sí mismo titulado Las persecuciones políticas de Karl Rove, acerca del acoso sistemático de dicho personaje, Jefe Adjunto de Gabinete de la administración Bush de 200 a 2007, y a quien McTiernan considera responsable de la Caza de Brujas que le ha ocasionado su suicidio artístico de los últimos años. Pese a que aún no hemos visto los resultados, y no le quitamos la razón al director de El secreto de Thomas Crown, uno preferiría que se dedicase a lo que mejor supo hacer…
Lo que deshuesa Las persecuciones políticas de Kart Rove es el acoso legal que la Fiscalía organizó en torno al director y a dos de los principales contribuyentes de la ahora secretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton, los empresarios Ron Burkle y Stephen Bing, para evitar su candidatura a la presidencia del año pasado, que perdió a favor del actual presidente demócrata, Barack Obama.
En 1992, Clinton recurrió a los servicios del investigador privado Anthony Pellicano cuando sospechaba que su marido, el presidente Bill Clinton, mantenía un romance con Ginnifer Flowers. Pellicano es el mismo sujeto que McTiernan contrató para espiar al productor Charles Roven, cuando el director sospechaba que quel estaba enredando con el montaje de la fracasada Rollerball, en 2002. McTiernan, por cierto, fue declarado culpable.
Según Las Horas Perdidas, McTiernan lleva un año entero trabajando en dicho documental, financiado por sí mismo, y para elaborarlo ha contado con la ayuda de dos profesores de periodismo de prestigiosas universidades estadounidenses. El resultado podrá ser visionado en www.politicalprosecutions.org, fundada por el grupo Victims of Karl Rove Prosecutions, y es que el sujeto, verdadero puntal ideológico de la administración de George Bush, parece que se las traía.
Fuente | Las Horas Perdidas

Comentarios
11 de septiembre de 2010 - 1:56 pm
[...] más ocupado en tratar de superar sus problemas con el FBI y la Justicia que en el cine (relatados aquí). El caso Pellicano, que envuelve espionaje y mentira a altas instancias oficiales, ha llevado al [...]