Martes, 8 de abril de 2008
Hellraiser y la nueva carne

Desde hacía tiempo intentaba meterme entre pecho y espalda, debido a puro y reconocido desconocimiento, alguna de las obras ideadas por H. R. Giger o las cintas dirigidas por cineastas como Cronenberg , o como ésta del también escritor Clive Barker. Hellraiser, a pesar de algunos diálogos obvios y situaciones que parecen congénitas al cine de terror -y que tanto agradecemos los que nos criamos observando morbosas carátulas de BETA en videoclubs de barrio-, es una película que apunta maneras en su relación entre tentación, sexo y muerte, y puede fascinar al más pintado.
La disfuncional familia de Larry Cotton se muda a casa de Frank, fallecido hermano de Larry. Con él van Julia, su amante, y Kirsty, su hija de un anterior matrimonio. Julia empieza entonces a recordar un idilio secreto que mantuvo con Frank, que como podéis imaginar no está muerto del todo. Preso de los cenobitas que le proporcionaron la muerte, Frank regresa deseoso de carne para poder vivir de nuevo su romance con Julia, pero necesita sangre y carne para lograrlo… La joven Kirsty se hace con el cubo que llama a los extraños seres que capturaron a Frank, y se descubre el pastel de los dos amantes. Se inicia la orgía de muertos.
El poco cohesionado movimiento de la “nueva carne” en el que Barker se inscribe coincide en la elaboración de una serie de películas de terror que, como la presente, basan su sustento en la búsqueda de los límites del propio cuerpo humano para ver que hay detrás, porque éste no deja de ser una prisión a otras realidades, otras dimensiones. Mas allá de los sueños se esconden otros niveles, maneras de existir que nos son negadas pero que quizá sean más reales que la que conocemos: es por ello que lo que Hellraiser y películas afines plantean es la eterna búsqueda de la identidad humana.

Barker lo logra a través de un delirio de carne y sangre, sexo y tortura. Hay en Hellraiser dos escenas que se quedan grabadas a fuego en la retina: una es la regeneración de Frank a partir de una gota de sangre de su bonachón hermano, caída al suelo de su prisión física, ese desván oscuro en la parte superior de la casa donde luego se alimentará de otros hombres.Este momento, que recuerda a la inversa la maravilla digital creada por Verhoeven para la desaparición de Kevin Bacon en El hombre sin sombra, (y en el que destaca ese terrible instante de la columna vertebral buscando desesperadamente encajar en el cráneo de su renacido dueño) es previo al posterior montaje paralelo de sexo fantaseado por la perversa y frustrada madrastra, y su marido Larry intentando subir el sofá por las escaleras.
Hellraiser destaca también por la introducción de uno de los monstruos característicos e icónicos del género: los cenobitas son una raza infernal de otra dimensión, llamada a través de una llave en forma de cubo, y que hace realidad los placeres/sufrimientos del atrevido que los desee conocer. Barker los presenta casi como si monjes sadomasoquistas se tratase, que van promulgando su religión de sexo y tortura hasta la muerte, muerte que no es sino una puerta, superadas las barreras de la realidad, , a otra cosa distinta y al parecer mejor, más malvada…
Como señala Verónica Perales en su tesis “Con el cuerpo en la cabeza”, la metamorfosis y la transformación son sus verdaderos ejes temáticos del movimiento. Lo que resulta en Hellraiser es una cinta con alguna subtrama sin desarrollar (el romance de Kirsty con un joven), pero que no está nada mal en su género, ofreciendo numerosos momentos geniales (Kirsty adentrándose en un túnel aparecido en la habitación del hospital, sólo para ser perseguida por eso…) y bien filmada.
La novata Ashley Laurence cumple como heroína joven mejor que las siliconadas e impersonales actrices actuales, y hay que destacar a Andrew Robinson en su doble caracterización de hermano bueno y hermano malo. Los efectos especiales y la música -sobresaliente- de Christopher Young rematan una jugada que los fans del terror guardan a buen seguro en su cubo del placer.

Comentarios
23 de agosto de 2009 - 8:15 pm
WTF???
23 de agosto de 2009 - 9:28 pm
Pues sí, WTF es la impresión que deja la peli jeje
26 de septiembre de 2009 - 1:28 pm
[...] ‘Spy Kids 4′ (oh, no), ‘Halloween 3′, y entre los segundos los de ‘Hellraiser‘ y ‘Scanners’, ambas en 3D, así como ‘Los chicos del [...]