Martes, 30 de noviembre de 2010
Se suicida Mario Monicelli, el rey de la comedia italiana

La actualidad cinematográfica sigue teñida de negro. La última noticia trágica es el fallecimiento del cineasta italiano de 95 años Mario Monicelli, que se ha arrojado al vacío desde una ventana de la quinta planta del hospital romano San Giovanni. El realizador sufría un cáncer de próstata en estado terminal y estaba casi ciego, por lo que decidió acabar con su vida, tal y como hizo su padre 70 años antes. En su camino, ha dejado un legado cinematográfico inolvidable.
Nacido en Viareggio (en la Toscana) en 1915, Mario tuvo que ver como su padre, un periodista antifascista silenciado por la dictadura de Mussolini, se hundía en la amargura. Tras dirigir una adaptación del extraordinario relato corto de Poe El corazón delator, su debut en el largometraje se produce en 1937 con Pioggia d’estate, que solamente se estrena en el sur de Italia. Tras el paréntesis de la II Guerra Mundial, Monicelli crea junto a Stefano Vanzina al personaje de Totó, del que codirigen casi una decena de películas en apenas cuatro años.
A partir de ahí, lo que sigue es una carrera larguísima y brillante, con más de sesenta películas dirigidas y algunas más escritas. Consiguió tres candidaturas al Oscar a la Mejor Película de habla no inglesa: Rufufú (1958), La gran guerra (1959, considerada su obra maestra) y La ragazza con pistola (1968) y dos al de Mjeor Guión: Camaradas (1963) y Casanova 70 (1965). Fue premiado en Berlín, Cannes y Venecia, y hace escasamente dos años fue homenajeado con una retrospectiva en San Sebastián. Su último largometraje de ficción, Las rosas del desierto, lo realizó en 2006.

Comentarios
30 de noviembre de 2010 - 11:31 am
Madre mía, de qué forma tan seguida se están yendo muchos grandes… Qué pelis tan grandes tenía Monicelli! Por cierto que el libro que editaron en el Festival de Cine de Donosti con motivo de la retrospectiva que se le hizo y que mencionas, es muy recomendable.