Miércoles, 9 de enero de 2008
Caramel

Ante su inminente estreno el 18 de enero, quisiera hacerme eco de la propuesta de la libanesa Nadine Labaki (1974), que tras curtirse con éxito como realizadora de vídeos musicales y spots en su país de origen nos presenta su primer largometraje, Caramel, preseleccionado para los Oscars en la categoría de “Mejor película de habla no inglesa”.
Es de sobra conocido que hay espacios colectivos donde, por razones que los psicólogos sabrán explicar mejor que yo, nos hacemos especialmente propensos a la confesión o la confidencia íntima. De eso podrían hablar largo y tendido los profesionales de la peluquería, de la asistencia, del masaje y de cualquier otro gremio donde se propicie un contacto más o menos próximo.
Vivimos en una sociedad en la que apenas prestamos atención al prójimo y en consecuencia existe una enorme necesidad de sentirse escuchado. Yo mismo lo compruebo asiduamente en la sauna del gimnasio que frecuento, donde la desnudez física parece dar fácil paso a una especial complicidad terapéutica, donde se comparten intimidades impensables en otras circunstancias.
Es así la cosa que Nadine Labaki ha escogido un centro de belleza de Beirut para mostrarnos a través de las confidencias de cinco mujeres que se cruzan en él las paradojas en las que se debate la autorrestrictiva sociedad libanesa, que imita y mira de reojo a occidente mientras se encuentra sometida a los tabúes, miedos y presiones auspiciados por el peso de la tradición y de la religión como máximo exponente de la misma.
Labaki, que participa también como actriz en la cinta, ha escogido un reparto formado por actrices no profesionales en un intento de transmitir espontaneidad y veracidad, en la medida que interpretan su propia realidad.
La sutileza y tono esperanzador de esta comedia, que se nos presenta como formalmente ligera, sensual y plástica, pero que encierra un fuerte trasfondo crítico, ha hecho posible que los analistas la hayan acogido de manera bastante favorable en el Líbano, así como en países de nuestro entorno donde ya se ha estrenado con notable éxito, como es el caso de Francia.
Ya sólo nos cabe esperar que ese caramelo hecho a base de azúcar, agua y limón y que usan como crema depilatoria sea lo suficientemente cordial como para no dejarnos la piel en carne viva.

Comentarios
23 de enero de 2012 - 9:42 pm
[...] película de la realizadora y actriz Nadine Labaki, una cineasta que sorprendió a todos con Caramel, una cinta de mujeres ambientada en un salón de belleza de Beirut. En aquel microcosmos se hablaba [...]