Miércoles, 21 de abril de 2010
Festival de Málaga 2010. DÃa 5: Sebastián Cordero da una lección de cine con Rabia

Es curioso que haya tenido que llegar un director ecuatoriano como Sebastián Cordero al concurso por excelencia del cine español, para que al fin veamos una película sólida, sin apenas fisuras. Aunque la trama transcurre aquí, y gran parte de la producción ha corrido por cuenta de Telecinco, así que nadie debe asustarse: Rabia tiene todo el derecho a participar en el certamen. Podemos respirar tranquilos, y tendremos que darle las gracias a Guillermo del Toro, que en esta ocasión ejerce de productor, y hasta en esa faceta empieza a tener su propio sello. Desde luego, la factura del film es intachable.
Rabia nos pone en la piel de dos inmigrantes (algo parecido a lo que hizo ayer El dios de madera) que han venido a España. Rosa sirve en la casa de una familia adinerada, mientras que José María trabaja en la construcción. Ambos inician una relación muy cariñosa, pero él no soporta a los que hablan mal de su chica, y los agrede violentamente. Cuando termina cometiendo un asesinato, decide permanecer en la casa donde trabaja Rosa, que tiene tantas habitaciones que le permite estar oculto, sin decirle nunca a su amada ni a nadie que está allí.
Con Hitchcock y Polanski en la cabeza, Cordero ha construído un thriller curioso, ya que nunca termina de buscar ese suspense que podría proporcionar la presencia de un quimérico inquilino en la mansión. Prefiere bucear en la faceta fantasmal de la historia, filmando su película como si se tratara de una de casas encantadas. La metáfora es evidente: en el hogar de una opulenta familia europea, se abre paso la vida, con nuevos valores y sentimientos más puros. Esto mismo contaba El dios de madera, solo que aquí hay una puesta en escena mucho más elaborada, que parte de claves genéricas y se atreve incluso con estilizados movimientos de cámara. Por lo que hemos visto hasta ahora, Rabia es la mayor candidata a los premios importantes.
Los viejos también la saben meter
Perdonad por el subtítulo tan facilón y vulgar, pero es que de eso precisamente va La vida empieza hoy, la otra película presentada hay a concurso, y que está en las antípodas de Rabia. Un grupo de ancianos asisten a un curso sobre el sexo en la tercera edad. Gracias a las clases, redescubren sus cuerpos y el placer que les puede proporcionar, y de esa manera animan la parte final de sus vidas.
Película coral y de vocación popular, La vida empieza hoy, que dirige Laura Mañá y cuenta entre sus intérpretes con Pilar Bardem y María Barranco, sufre de algunos de los defectos que ya hemos asignado anteriormente a otras participantes en el certamen. Los diálogos y la música tienen tanta presencia que no hay hueco para el silencio y tanto la puesta en escena como el montaje pecan de simples. El resultado es una sucesión de momentos drámaticos y cómicos de baja intensidad, a la manera televisiva. Es curioso que una de las primeras frases de la película nos diga algo así como que nos hemos olvidado de nostros mismos al servicio del sistema. Justo eso es lo que ha hecho Mañá, olvidarse de su cine para agradar a todos.
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Comentarios
27 de mayo de 2010 - 9:21 pm
[...] Concha Velasco, Iciar Bollain, Alex Brendemühl, Xavier Elorriaga. Rabia, tráiler y poster Festival de Málaga: Rabia da una lección de cine Festival de Málaga: Rabia se lleva la Biznaga ¿Debo ir a verla? Un ejercicio de estilo [...]