Martes, 16 de Marzo de 2010
Crítica: El mal ajeno

Título: El mal ajeno
Director: Oskar Santos
Guionista: Daniel Sánchez Arevalo
Productor: Alejandro Amenábar
Duración: 107 minutos
Fecha de estreno: 19 de marzo
Intépretes: Eduardo Noriega, Belén Rueda, Angie Cepeda, Cristina Plazas, Clara Lago, Marcel Borrás, Carlos Leal.
Trailer: El mal ajeno
¿Debo ir a verla? 



Aseado homenaje al Shyamalan de El protegido, con más sombras que luces.
Oskar Santos, el realizador que debuta en el largometraje con El mal ajeno, pertenece a la misma generación que Mateo Gil y Alejandro Amenábar. Como ellos, el cine que venera y práctica es el de género, pero aproximándose a él desde un tratamiento verista y dramático de los personajes. El sello del realizador de Ágora está de hecho bien presente, ya que ejerce de productor del film. Eso se refleja en una factura aseada, y en la sensación de importancia que transmite la película. El problema es que a veces la ambición no tiene nada detrás que la permita escapar de la banalidad.
Otro nombre importante ligado a esta lujosa ópera prima es el de Daniel Sánchez Arévalo (del que afirmé a propósito de Gordos que era “uno de los más privilegiados narradores cinematográficos que tenemos en España”, cosa que mantengo), cuyo guión puede parecer alejado de los temas que usualmente se relacionan con su firma. Sin embargo, hay mucho de su personalidad como autor en los momentos en que la película se detiene en la cotidianidad de los personajes. Su intención es mostrarnos su recorrido desde ahí hasta la irrupción del elemento fantástico, pero lo que finalmente consiguen dichas secuencias (que a veces parecen sacadas de la serie de televisión Física o química) es sacar al espectador del meollo central.
A medida que El mal ajeno avanza, se va convirtiendo en un homenaje no acreditado a El protegido, algo que se potencia sobre todo desde la realización (atención al momento en que el protagonista recorre los pasillos del hospital tras descubrir su don). Pero allí donde M. Night Shyamalan aprovecha la vigorosidad de su puesta en escena para interrogarse sobre el origen de su cine, y para reflejar las dudas existenciales de su protagonista, aquí no hay más que un producto inofensivo, que prefiere obligarnos a plantearnos el dilema moral más que sugerirlo.
La idea de un poder curativo que destruye a los seres queridos de quien lo ejerce, podría haber dado para un buen episodio de Fringe. Pero en El mal ajeno no es más que parte de una peripecia fatigosa, falsamente trascendente y con ciertos secundarios cuya funcionalidad supera a su interés como personajes (atención al de una esforzada Belén Rueda). Ante tal resultado, lo mejor es subir al máximo el volumen de la música para intentar emocionar desesperadamente al espectador.
En Notas de Cine | Tráiler de El mal ajeno |
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Comentarios
18 de Marzo de 2010 - 12:00 am
[...] Notas de Cine | Crítica: El mal ajeno Tags: Alejandro Amenábar, Angie Cepeda, Belén Rueda, Clara Lago, Daniel Sánchez Arévalo, [...]