Sábado, 27 de febrero de 2010
Crítica: Daybreakers

Título: Daybreakers
Director: Michael y Peter Spierig
Género: terror
Duración: 94 minutos
Fecha de estreno en España: 26 de febrero
Intépretes: Ethan Hawke, Sam Neill, Willem Dafoe
Daybreakers, tráiler y teaser póster
¿Debo ir a verla? 



Irregular historia de vampiros con una estética que recuerda a la de ‘Dark City’
Los directores Michael y Peter Spireig parecen interesados en aquellas historias que confrontan a un grupo de humanos con seres que por algún motivo han terminado siendo versiones más o menos monstruosas de lo que un día fueron personas. En Los no muertos, una cinta de terror de serie B rodada en Australia, la pareja nos mostraba a una serie de individuos que tienen que hacer frente a una horda zombi. En Daybreakers, su salto a Hollywood, el fraternal dúo han decidido contarnos las peripecias de un grupo de humanos que, con ayuda de un vampiro, intentan liberar a la Tierra de un virus que ha convertido a los chupasangres en los amos del planeta y a las personas en poco menos que ganado dispensador de líquido rojo.
Con muchos más medios que en su debut en el largometraje, los Spireig nos ofrecen una película desigual que funciona sólo a ratos. En una primera parte, cuando se nos describe el funcionamiento de una sociedad vampírica donde la sangre se sirve como el café, los dos realizadores parecen más atentos a una estética triste y fría, heredera de la que Alex Proyas creara en la estupenda Dark City, que en dotar de algo de alma y emoción al conjunto. Casi de pasada, el dúo se encarga de mostrarnos de manera muy poco sútil los problemas que tienen las autoridades vampíricas para poder contener a una población a la que la falta de sangre está convirtiendo en monstruosos seres. Dentro de esta sociedad, un investigador, interpretado por un monocorde Ethan Hawke, buscará incansablemente un alimento que reemplace a la sustancia escarlata.
Casi como si fuera otra película, el largometraje cambia de tercio una vez que el científico se encuentra con los miembros de la resistencia humana, a los que decide ayudar en su búsqueda de la cura del vampirismo. Es ese momento en el que la película se convierte en un thriller terrorífico, donde los momentos de acción, los sustos y algún toque gore se imponen sobre el tono reflexivo y pausado de la primera parte del filme.
La confluencia de estas dos opciones narrativas y estéticas nunca termina de funcionar. Aquellos que esperen una película terrorífica de carácter reflexivo se verán traicionados por una segunda mitad más fallera y convencional, mientras que los amantes de la acción pueden sentirse algo defraudados por el ritmo algo moroso de la primera media hora del largometraje. No obstante, Daybreakers aporta algún elemento interesante, como el de ofrecernos un villano, encarnado por un correcto Sam Neill, que se resiste a transformarse en humano por el miedo atroz que le tiene a la muerte.

Comentarios
28 de febrero de 2010 - 8:57 am
Daybreakers: “Daybreakers es algo así como Cuando el destino nos alcance + Soy leyenda = Daybreakers, es decir, otro rebuscado intento de exprimir la fórmula hasta la última gota.”.
Salvo alguna que otra excepcion
esta peli ha gustado bastante a los criticos de muchocine.net:
http://www.muchocine.net/criticas/11664/Daybreakers/sharp
saludos cinefilos!