Lunes, 15 de febrero de 2010
Los Goya: La noche de Celda 211… y Pedro Almodóvar

Estaba siendo una de esas galas de los Goya condenadas a ser plomizas, soporíferas. Aunque con un ritmo más rápido y una menor duración, la ceremonia estaba entregando casi en su totalidad los premios esperados para Celda 211 y Agora (excepciones hechas de las victorias de Raúl Arévalo sobre Ricardo Darín y de Alberto Ammam sobre Pablo Pineda) y la presencia del presentador estaba siendo mínima ante la enorme cantidad y duración de los discursos. En cualquier caso, tampoco es que Buenafuente estuviera teniendo a su público más entregado.
Y entonces, antes del último Goya, la impagable (y últimamente demasiado desaparecida) Rosa María Sardá, nos anuncia la presencia de… ¡Pedro Almodóvar!
Desconozco cuáles han sido exactamente las causas del desencuentro entre el director manchego y los miembros de la Academia, aunque es cierto que sus películas nunca han sido bien tratadas ni en la elección de candidatas al Oscar ni en los propios Goya. Con remitirse a este mismo año valdría, pero quiero acordarme del 0 de 15 de ¡Átame! en los premios de 1991 o de que Hable con ella ganara el Oscar al Mejor Guión Original pero perdiera ese mismo Goya.
El caso es apareció un inesperadísimo Pedro Almodóvar, dejando a los presentes absolutamente anonadados. A la sorpresa siguió una ovación cerrada, con todos los asistentes en pie y el propio realizador sorprendiéndose ante la recepción. Obvia decir que este momento ha sido seguramente (junto con algunos de aquella gala antiguerra) el más impactante de la historia de los Premios Goya.
Lo que siguió a continuación fue el mejor monólogo de la noche. Almodóvar se permitió ser sincero (“yo pensaba que este público era muy frío”), y demostró su honestidad y talento, con innegable gracia. Dicen que cae mal, pero yo sinceramente no entiendo la causa, más allá de las odiosas envidias. La que no estaba allí para sorprenderse era Penélope Cruz, que durante toda la noche fue como el Guadiana, y cuya ausencia, por cierto, impidió que el número cómico que cerraba la gala funcionase del todo bien.
Pero eso daba igual. Alex de la Iglesia, en unos pocos meses como Presidente de la Academia del Cine Español, lo ha conseguido. Prometió que devolvería a Almodóvar y a José Luis Garci, y la mitad del camino ya la ha recorrido. El propio realizador de Volver reconocía que había sido la testarudez del vasco la que finalmente lo había convencido para asistir. Y a su triunfo hay que sumar el éxito en las taquillas del cine producido en España durante 2009.
A pesar de todo eso, al discurso de Álex de la Iglesia de ayer se le pueden reprochar varias cosas. Cuando dice en dos ocasiones que “no somos trascendentes” o que “estamos al servicio del público” da la impresión de que se refiere a esos cineastas ausentes de la gala y que son la esperanza artística del cine español. Me estoy refiriendo a Javier Rebollo, Isaki Lacuesta, Albert Serra o el más veterano José Luis Guerín, y a todos aquellos que firmaron hace pocos meses contra una Orden Ministerial a todas luces injusta. Veremos si el presidente también tiende su mano a ese sector minoritario en la taquillas pero de incalculable valor para el cine.
¡Ah! Olvidaba los premios en sí. Acerté casi todo lo que predije ayer (Ágora ganó más de lo que pensaba), así que previsibles es una buena palabra para definirlos. Gano Celda 211. Se lo merecía. Sin más.
[Actualizo: otro éxito para De la Iglesia. 4'6 millones de espectadores, los Goya más vistos de la historia]
En Notas de Cine | Celda 211 y Agora arrasan en los Goya | Previo a los Goya

Comentarios
15 de febrero de 2010 - 5:19 pm
Si es que Buenafuente (aunque estuvo, para mi gusto, pelín soso y con demasiado aire a Billy Cristal, en esto se les vio el plumero… creo que se le notaron los nervios) y que no hubiera publicidad ayudó bastante a esa gran audiencia, de la cual me alegro un montón.
15 de febrero de 2010 - 9:16 pm
Esperemos que se apunten la lección y no la olviden, y mejoren a partir de aquí… reconozco que no ví la ceremonia, pero sí la escuché por radio. Aunque le faltaba lustre y humor, no era el plomo que fue otros años. Lo dicho, una alegría.
15 de febrero de 2010 - 9:26 pm
[...] Notas de Cine | La noche fue de Celda 211…y Almodóvar Tags: Agora, Alejandro Amenábar, Antonio Mercero, Celda 211, Daniel Monzón, El secreto de sus [...]
13 de febrero de 2011 - 10:44 am
[...] los Goya son mucho más entretenidos que los Oscar. ¿O no os acordáis de la emocionante reaparición de Almodóvar el año [...]