Viernes, 5 de febrero de 2010
Crítica: Luna Caliente

Título: Luna Caliente
Director: Vicente Aranda
Intérpretes: Eduard Fernández, Thaïs Blume, Emilio Gutiérrez Caba, José Coronado, Carla Sánchez, Héctor Colomé.
Luna Caliente: tráiler y póster
¿Debo ir a verla? 



Lo pondré en verso.
Me hallo anonadado,
he visto una de Vicente Aranda
y me ha gustado.
Allí donde la fuerza del deseo se impone a la voluntad del hombre se sitúa el cine de Vicente Aranda. Los temas amorosos y sexuales se entremezclan con los entresijos del poder, tal y como se pudo ver en Juana la Loca o Tirante el Blanco, visiones muy peculiares de la Historia y de una narración mítica respectivamente.
Hace más de cuatro décadas, Aranda fue uno de los principales renovadores del cine español, siendo miembro en concreto de la Escuela de Barcelona. Aunque de esas maneras rupturistas queda poco en Luna caliente, si acaso la irrupción de una serie de citas que se integran perfectamente en la narración, aunque ese mérito (tanto su inclusión como la mayor parte de las elecciones) hay que dárselo a la novela de Mempo Giardinelli, un clásico de la novela hispanoamericana.
Precisamente, el inspirado texto de Giardinelli le sienta como un guante a las constantes temáticas de Aranda, que traslada la acción de Resistencia (la capital de la provincia argentina del Chaco) al Burgos de 1970, en pleno juicio a dieciséis militantes de ETA. El realizador seguramente vivió con intensidad aquellos hechos de las postrimerías del franquismo, y se nota en la garra con que narra su historia.
El poeta Juan, clásico personaje arandiano, ve como su violenta atracción la explosiva joven Ramona se interpone en su vida cómoda y en cierta forma prestigiosa. Los rasgos de la Lolita de Nabokov acaban desembocando en un crimen que, literalmente, nos trae a la pantalla la referencia de la obra de Dostoievski (Los hermanos Karamazov, Crimen y castigo).
El trayecto posterior funciona, de una manera turbadora y casi onírica. Y el sugerido vampirismo de Ramona le da la cantidad necesaria de fuerza y misterio el relato. Hay patinazos (el inconcebible montaje eisensteniano que hace del Proceso la hermana del protagonista) pero, por una vez, Vicente Aranda ha sabido llevar hasta el final sus planteamientos de siempre, y con éxito.
En Notas de Cine | Tráiler de Luna Caliente |

Comentarios
5 de febrero de 2010 - 12:42 pm
Sin llegar a compartir el razonable entusiasmo, también coincido contigo. Me pareció interesante ese tonillo onírico que reconozco me llegó a confundir: francamente, no sé si algunas de las carencias de la película (que si la voz en off, los capítulos literarios, la metáfora franquismo-sexo)se justifican así o no, pero al menos no es el bodrio de alguna anterior de Aranda.