Miércoles, 6 de enero de 2010
Crítica: Capitalismo. Una historia de amor

Título: Capitalismo: una historia de amor
Título original: Capitalism: A love story
Director: Michael Moore
Género: documental
Fecha de estreno en España: 8 de enero
Trailer: de Capitalism: A love story, de Michael Moore
Michael Moore y su documental sobre la crisis
¿Debo ir a verla? 



Simplemente, es la versión oficial de la crisis ofrecida por ciertos sectores oficiales. Un documental manipulador, en el que Moore nos quiere vender la moto de una historia con malos y buenos.
Capitalismo: Una historia de amor es un nuevo título en la filmografía de Michael Moore en la que el autor de Sicko o Fahrenheit 9/11 prosigue desmenuzando los males de la sociedad norteamericana, en algunas ocasiones con incontestable acierto –cada vez menos- y en otras con visible afán demagógico.
La relativa afabilidad del tono de voz de Moore y el afortunado sentido del humor que impregna sus documentales no oculta ya una vehemencia cada vez más difícil de explicar. No considero su ardor al defender sus presupuestos un defecto criticable por sí mismo, pero hay que tener en cuenta que nos encontramos ante un documental que se justifica no sólo como extracto definitivo de la última crisis económica mundial, sino como uno de los puntales básicos de los males de la sociedad norteamericana y, casi, la mundial.
Es por ello que era exigible a Moore un análisis de los acontecimientos más profundo y meditado. Capitalismo: una historia de amor transita por tópicos que en ocasiones son directamente sonrojantes, hasta casi ofensivos, en los que su autor ni siquiera se plantea mostrar otro punto de vista que no sea el suyo. No hay nada a lo largo del film que rebata a Michael Moore, y cuando lo hay, es presentado como una diabólica, cruel y nefasta conspiración del sistema capitalista contra todo el mundo y contra su inspirado autor (atención al agente inmobiliario, representado como un buitre apestoso porque cambia de coche cada tres años).
Un régimen que es representado únicamente por el partido republicano, individualizado en la persona de George Bush –aunque con mención especial a Reagan- y materializado por culpa de los bancos, retratados como, literalmente, una institución maligna en la que sus empleados malgastan sus talentos para hacer el mal. Obama es, en este contexto, representado como cabeza visible de una revolución popular casi planetaria, como un elegido llamado a acabar con el enemigo –craso favor le hace así Moore al presidente electo, así vamos-.
Incluso cuando Moore tiene razón, y de vez en cuando hasta la tiene, los hechos son presentados con tal nivel de maniqueísmo que convierte a Capitalismo: una historia de amor en un film no mucho menos quimérico que la denostada ’2012′. Es imposible, vaya, que pasemos por el aro. Moore se presenta a sí mismo cual profeta de la tragedia, en un personaje que admite analogías con el héroe de cualquier película de catástrofes.
Eso no quita que Moore sea un cineasta notable, con un más que aceptable dominio de la imagen y sus recursos, capaz de inyectar humor, drama y pasión en lo que cuenta. Capitalismo: una historia de amor vuelve a ser un documental entretenido, como lo eran ‘Bowling for Columbine’ –el mejor de todos los últimos, aunque no he visto ‘Sicko’-, y el muy discutible ‘Fahrenheit 9/11′. Hay momentos que calan en el espectador de forma incontestable: ahí está el relato de una familia que tuvo que tragar con que la compañía empleadora de la joven esposa, trágicamente fallecida por una enfermedad, ingresó una generosa cantidad fruto de un seguro de vida contratado sin conocimiento de la propia familia. O el dramático desalojo con el que se inicia el film. Todo ello es muestra de que Moore es un tío que sabe qué es lo que quiere contar y como hacerlo, una virtud incontestable. Pero lo dicho: se trata de un documental que cuya trampa supera lo tolerable, y a Moore ya se le ve el cartón por todas partes. Y estamos cansados de artimañas.

Comentarios
7 de enero de 2010 - 12:28 pm
¿Habré que esperar mucho para su “diario de..”. Un cineasta no debe ser protagonista de su historia sino es porque filma su propia biografia. Suporponer a todo el propio protagonismo, incluso por encima de la historia, hace que el héroe eluda el resto de puntos de vista y que se acerque peligrosamente a una propaganda “personal”
8 de enero de 2010 - 4:48 pm
[...] una vez más a los espectadores por un sendero sin explorar. Director: Michael Moore. Documental Crítica: Capitalismo: Una historia de amor Trailer de Capitalism: a love story, de Michael Moore Michael Moore y su documental sobre la [...]
10 de octubre de 2010 - 7:12 am
[...] http://criticaycine.blogspot.com/2009/11/cineuropa-2009-capitalismo-una-historia.html http://www.notasdecine.es/21218/criticas/critica-capitalismo-una-historia-de-amor/ [...]