Jueves, 29 de noviembre de 2007
Crítica: Beowulf

Título original: Beowulf
Director: Robert Zemeckis
Género: Aventuras
Intérpretes: Ray Winstone, Anthony Hopkins, Robin Wright-Penn, Angelina Jolie, John Malkovich
Fecha de estreno en España: 23 de noviembre 2007
Web oficial
El cineasta Robert Zemeckis parece venir ensayando desde hace años nuevas soluciones narrativas y también visuales que impulsen el entretenimiento cinematográfico a nuevos límites. Dentro de esas intenciones, infravaloradas por un gran sector de la crítica y del público, se enmarca Beowulf, un competente, en muchas ocasiones apasionante, relato mítico que adapta un poema milenario anglosajón a los tiempos más modernos.
El nórdico reino del Rey Hrothgar (Anthony Hopkins) se ve amenazado por el monstruo demoniaco Grendel (Crispin Glover, de vuelta al cine de Zemeckis), con el que guarda algún que otro secreto. Sólo un guerrero venido de otras tierras, Beowulf (Ray Winstone, cambiado a más no poder) puede derrotarle, y de paso continuar su reinado con su esposa, y algún que otro pecadillo de lo más humano…
Curiosamente, lo que Zemeckis ha entregado aquí no se asemeja en absoluto a un film infantil que continúe su anterior Polar Express, realizada también en Motion Capture: dispuesto a mostrar diversos desmembramientos, tetas y combates ciertamente crudos -visualizados con un sentido terrorífico realmente encomiable, como los desarrollados en la sala del Rey Hrothgar, o directamente espectacular: ver el acoso del dragón a la Reina y a Úrsula en el climax-, Zemeckis entrega un relato de aventuras primario, sencillo pero intenso, y de momentos malsanos y fascinantes en abundancia (todo lo relacionado con Grendel y su madre: las conversaciones entre ésta y su hijo mientras aquella se refleja en el escudo de un muerto).
El alma de la historia, -la lujuria, la avaricia, la mentira, pero también su posibilidad constante de redención y sacrificio- no se ven ahogados por la memorable exhibición técnica del film, que Zemeckis utiliza para impulsarlo a nuevos niveles sin nunca ser perjudicado por ellos. Adulta y épica, visualizada con talento al margen de la técnica empleada, Beowulf no es un film perfecto: no obstante, la experiencia de visualizarlo en 3-D, que recomiendo absolutamente, hace que sea una memorable oportunidad de ver que las nuevas tecnologías pueden servir de vehículo a los más antiguos mensajes, gracias a la mente y al corazón de un cineasta al servicio del público, infravalorado y brillante incluso en sus imperfecciones.

Comentarios
19 de diciembre de 2007 - 12:31 pm
[...] Lo que no me acaba de gustar es que los rumores de que sea una producción en 3D, tipo “Beowulf“, no se han desmentido. Sería un error gravísimo cargarse de esa manera una fantástica [...]
3 de enero de 2008 - 6:30 pm
[...] At World’s End 3. I Now Pronounce You Chuck & Larry 4. Ratatouille 5. Superbad 6. Beowulf 7. Transformers 8. American Gangster 9. Harry Potter and the Order of the Phoenix 10. [...]
19 de febrero de 2008 - 10:13 am
[...] tridimensionales a lo largo de todo el metraje del film (servidor, que pudo ver la fenomenal Beowulf con semejante técnica no quedó para nada decepcionado: denle una oportunidad a pesar del [...]
2 de septiembre de 2008 - 8:05 pm
[...] seleccionados, experiencia que personalmente recomiendo con ardor tras haber podido disfrutar de Beowulf con dicha tecnología. El 3-D parece que va dejando atrás los tiempos de Tiburón 3 y lindezas [...]
25 de septiembre de 2008 - 7:33 pm
[...] por las “diferencias creativas de toda la vida”, siendo sustituído por Ray Winstone (Beowulf, Indiana Jones y el Reino de la Calavera de [...]
6 de enero de 2009 - 12:25 pm
[...] para luego ser trasladado a animación tridimensional, como las utilizadas en Polar Express o Beowulf, de Robert [...]