Lunes, 8 de octubre de 2007
Cine dadá
En el marco de la Muestra de Cine Experimental Europeo (D-NEFF) que ha tenido lugar en Vitoria esta pasada semana, tuvo lugar una interesante sesión dedicada al cine dadaísta. Carlos Muguiro, profesor de la Universidad de Navarra y director artístico del Festival de Cine Documental “Punto de Vista“, fue el encargado de exponer las directrices de este movimiento subversivo que puso en jaque la concepción moderna del arte.
El dadaísmo puede considerarse como la 1ª de las revoluciones cinematográficas. Una revolución que pretendía crear un agujero dentro del sistema de interpretación de las artes en occidente.
Este movimiento radical de vanguardia se manifestó fundamentalmente entre 1916 y 1925, precisamente cuando se estaban forjando los fundamentos de lo que a la postre habría de ser el canon del cine de Hollywood, y curiosamente cuando la industria cinematográfica apenas contaba con 19 años de existencia.
Esta corriente que hizo frente al statu quo no tuvo un programa de acción creativa porque era en si mismo subversión, contestación que negaba la creación artística: “una obra de arte jamás es bella”.
Atacó contra los 3 pilares del arte moderno: 1) la obra de arte como algo sagrado; 2) El artista como mediador y 3) La posición privilegiada y relajada de espectador.
El dadaísmo entiende que el arte sólo es una ficción como lo demuestra por ejemplo el hecho de que el código de Hollywood prohibiera de forma expresa en 1911 que los actores mirasen a la cámara para evitar que esa mirada sacase al espectador de ese ensimismamiento ficticio.
Así las cosas el dadaísmo reinventará un nuevo espectador al que incomodará en todo momento y basará sus elementos de subversión en el azar, el fotomontaje y los objetos.
Para ilustrar estos conceptos en el transcurso de la sesión hubo oportunidad de visionar parte del corpus central del dadaísmo cinematográfico, con cintas como las siguientes:
[Tag]Le retour à la raison[/Tag] (1923), de Man Ray, irracional, onírica, sin sentido alguno.
[Tag]Anémic Cinéma[/Tag] (1925), obra del padre del dadaísmo, [Tag]Marcel Duchamp[/Tag], que puede considerarse la película dadaísta por excelencia. Se trata de un trabajo que se centra en elementos cinéticos y espirales hipnóticas que pretenden llevar al espectador a un estado de percepción diferente y plantea el valor de la incoherencia como coherencia.
[Tag]Ballet mécanique[/Tag] (1924) de Fernand Léger, que convierte la pantalla en un instrumento de percusión utilizando la verticalidad frente a las diagonales caraterísticas del cine clásico.
[Tag]Emak Bakia[/Tag] (1926) de [Tag]Man Ray[/Tag], cinta que reivindica la liberación de las imágenes, confiriéndoles un sentido más allá de un objeto referencial.
[Tag]Rhytmus 21[/Tag] (1921) de [Tag]Hans Richter[/Tag], propuesta centrada en la abstracción.
En definitiva, el dadaísmo nos recuerda que hubo un tiempo en que el cine pudo haber sido cualquier cosa pero fraguó en la concepción que ha perdurado hasta nuestros días. No obstante en la actualidad las nuevas formas de entender y hacer cine hacen que la actitud dadaísta, afortunadamente, esté de alguna manera más vigente que nunca.




Comentarios
6 de noviembre de 2008 - 5:18 pm
es cierto este movimiento era iuna protesta contra el arte
22 de abril de 2009 - 9:30 pm
[...] más info aquí! (habla de las características del cine dadá, y algunas obras entre ellas “Ballet Mécanique” de Fernand Léger (1924) [...]
31 de agosto de 2010 - 7:00 pm
kuakkkkk eso es cualquiera alisiaaa yvamos juntas a la escuelaaaaa puta