Lunes, 26 de noviembre de 2007
Crítica: Las huellas de Dylan

Título original: Las Huellas de Dylan
Año: 2006
País: España
Duración: 135 min.
Género: Documental, road movie
Director y guionista: Fernando Merinero
Intérpretes: Joaquín Sabina, Luis Eduardo Aute, Leonor Watling, Christina Rosenvinge, Amaral, Loquillo, Javier Rioyo, Pablo Carbonell, Benjamín Prado, Ángeles González Sinde, Rakel Winchester, Pereza, Jesús Ordovás, Lagartija Nick, Diego Manrique, Julia Pons, Miguel Zapata, Antonio Iriarte, Guillermo Meléndez, Quino Castro, Juan Antonio Carbajo, Flowers, Fernando Garcín, Lilith Angels, José María Baulenas, Antonio Terni, José María Cámara, Gay Mercader, Moncho Alpuente, Mariano Antolín Rato, Elisa de Francisco Ramírez
Música: Canciones de Bob Dylan
Fotografía y cámara: Fernando Merinero
Traducción canciones de Dylan: Antonio Iriarte y Joaquín Sabina
Montaje: Fernando Merinero e Iván Aledo
Sonido: David Rodríguez
Página web: http://www.lashuellasdedylan.net/
El pasado verano Bob Dylan fue distinguido con el Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2007 al reconocerlo como “un mito viviente en la historia de la música popular“. Este reconocimiento al que como era de esperar ha hecho oídos sordos el genio de Minessota ha reavivado el interés por el que pasará a la historia como una de las más grandes figuras de la canción.
Así he tenido oportunidad de asistir a unas jornadas donde se ha presentado el documental que bajo el nombre «Las huellas de Dylan» ha realizado el magnífico documentalista madrileño Fernando Merinero, autor de largometrajes como «La novia de Lázaro» (2002), «Casting» (1998) o «Agujetas en el alma» (1997).
Esta road-movie cuya prémière tuvo lugar en marzo del pasado año en Málaga, es decir, previamente a la distinción con el antedicho galardón, fue rodada con motivo de la gira que Dylan efectuara por España en el 2004. Pero en este caso, a diferencia de aquel otro documental titulado «Don`t Look Back», que recogiera la gira del artista en el año 1965 por Gran Bretaña, el documental que nos ocupa quiere mostrarnos la figura de Dylan vista por los otros. Como indicaba el propio realizador:«Siempre con Dylan, pero sin Dylan».
Así, el meollo de la cinta vendrá dado por un apretada amalgama de anécdotas y entrevistas donde se sucederán impresiones, sensaciones y opiniones tanto de sus más acérrimos seguidores como de diferentes figuras relacionadas con el mundo de la canción, dígase, Eduardo Aute, Amaral, Loquillo o Joaquín Sabina, entre muchos otros.

A pesar de que en la cinta no aparece prácticamente en ninguna ocasión la imagen del cantante, no por ello es menos interesante ya que este mosaico de percepciones diferentes recogidas a pie de concierto con la cámara al hombro y montadas de manera atractiva y entretenida por Merinero acaba por dibujarnos un semblante muy certero tanto del personaje como del fenómeno de masas que ha venido asociado a este mito de la música.
Se trata de un documental hecho con una gran dosis de amor y pasión, que contiene material de interés tanto para los seguidores más incondicionales como para aquellos que simplemente pretendan un acercamiento a este genio malhumorado y huraño que, aún y con todo, ha logrado aglutinar entorno a su obra a varias generaciones.
Interrogado el director por su apego al género documental Merinero indicó que él concibe el cine como una creación artística viva, no como mero objeto de consumo ni fast food. Así en unos momentos en que la industria alimenta el pensamiento único y amenaza al cine que reflexiona, el documental se ha convertido en ese refugio donde se cobija la parte más artística y reflexiva que aún se atreve a interrogar sobre la condición humana.
A los que estén interesados en tener más detalles sobre este documental les recomiendo que se pasen por la página web que referencio en la ficha porque ofrece mucha y variada información.

Comentarios
10 de marzo de 2008 - 5:45 pm
[...] Mi crítica de Las huellas de Dylan “Los documentales son una forma artística, incluso a veces poética, de crear múltiples realidades de una sola realidad y de esta manera, mostrar que hay infinitas miradas sobre el mundo; y soñar; una vez más; que hay muchos mundos dentro de este.” Fernando Merinero. [...]
11 de diciembre de 2008 - 2:24 pm
A mí este documental me pareció una mierda, sinceramente, y eso que me gusta la música de Dylan y que lo vi con invitación en un estreno.