Jueves, 22 de octubre de 2009
Crítica: Toy Story, reestreno en 3D

Título: Toy Story 3-D
Director: John Lasseter
Duración: 81 minutos
Género: Comedia, Animación
Reestreno en España: 23 de octubre de 2009
Intérpretes: Voces en inglés: Tom Hanks, Tim Allen, Don Rickles, Jim Varney, Wallace Shawn.Voces en la versión española: Óscar Barberán, José Luis Gil, Miguel Ángel Jenner, Ricky Coello, Pep Sais.
Trailer: Toy Story y Toy Story 2, reestreno en 3 D
¿Debo ir a verla? 



Magnífica, aunque su versión 3-D no aporte gran cosa al magistral original.
Aviso a navegantes: Toy Story 3-D es básicamente la misma cinta que el Toy Story original. Sólo la sensación de profundidad que provocan las tres dimensiones es la única diferencia considerable entre una y otra. No encontrarán, por tanto, nuevas imágenes o algo más de lo que ya conocíamos aquellos que disfrutamos de la versión estrenada en cines en 1995. No obstante, y pese al tiempo trascurrido, la película sigue siendo una obra maestra y un hito en el mundo de la animación a la altura de ‘Blancanieves y los siete enanitos’, un clásico que se edita precisamente estos días en una remozada versión para el mercado doméstico.
A mediados de los noventa, el director John Lasseter llevaba años experimentando con la animación por ordenador en sus divertidos y premiadísimos cortos. No obstante, Toy Story, su debut en el largometraje, fue el espaldarazo definitivo a más de una década dedicada a demostrar que este tipo de dibujos animados eran el futuro. La jugada le salió bien y le convirtió en uno de los grandes genios del cine de los últimos veinte años.
Sin embargo, el realizador no es el único responsable del resultado del filme. Pete Docter y Andrew Stanton, directores de muchos de los proyectos que Pixar llevaría a cabo con los años, también pusieron su talento a la hora de crear la historia que daría lugar a Toy Story, así como Joe Ranft, guionista habitual de la casa. Incluso Joss Whedon, el creador de ‘Buffy Cazavampiros’, hizo su pequeña aportación. La inclusión en el proyecto de estrellas como Tom Hanks y Tim Allen, encargados de poner voz a los personajes principales en la versión inglesa, también ayudó a que el proyecto pareciera más viable de cara al apoyo de uno de los grandes estudios, Disney. El resultado fue un éxito comercial impresionante y el inicio del reinado de Pixar, una compañía que se ha convertido, aunque sea bajo el amparo del estudio de Mickey Mouse, en la gran reina de la animación.
El resultado de tanto esfuerzo fue una maravilla que conjugaba las mejores cualidades del cine norteamericano clásico y las últimas innovaciones técnicas. Los responsables de la película consiguieron aunar entretenimiento y un punto de reflexión en una cinta que se alejaba de productos idiotas y chatos que buscaban en la acción descontrolada y los efectos especiales su razón de ser. A través de la peculiar rivalidad entre Woody, un muñeco que representa al típico sheriff, y Buzz Lightyear, un juguete que se ha convertido en el favorito de su dueño, se habla de muchas cosas, aunque nunca desde el subrayado. Woody, como cualquier niño o mayor, no quiere ser desplazado en el amor de aquella persona a la que más quiere, en este caso un niño llamado Andy. Por su parte, Buzz es un pobre muñeco que tiene que asumir que no es lo que representa: un astronauta famoso repleto de gadgets. Casi sin quererlo, y a través del personaje, Lasseter y sus colaboradores nos hablan de los problemas de identidad y del duro choque entre la realidad y los sueños. Todo ello en una historia llena de persecuciones, aventuras y buen humor, donde el resto de los juguetes del pequeño Andy actúan como divertida comparsa.
Hay, como casi siempre en este tipo de productos, una moraleja, que en este caso toma forma de canto a la amistad verdadera, aunque Lasseter lo sirva con mucho menos sirope que los productos habituales Disney. Por otra parte, y en un rasgo bastante malévolo, nos ofrece el retrato del crío más cruel que hayamos visto en la historia de los dibujos animados con vocación comercial: Sid, vecino del chaval protagonista y un verdadero demonio que disfruta haciendo sufrir a su hermana y torturando a los juguetes.
Podríamos seguir hablando de las bondades de un filme que puede presumir de clásico cuando todavía no se han cumplido ni quince años de su primer estreno en los cines de medio mundo. No lo haremos porque pensamos que, llegados a este punto, sólo queda una opción: ver o revisar esta obra maestra del cine.

Comentarios
23 de octubre de 2009 - 11:29 am
Mañana ire.
Ya te contaré mi primera experiencia en 3D.
Y ahora que lo pienso, ¡menudo estreno voy a tener!
Un saludo.
24 de octubre de 2009 - 4:34 pm
[...] único modo de sobrevivir a la peligrosa misión es aliándose. Director: John Lasseter. Animación Crítica: Toy Story, reestreno en 3D Trailer: Toy Story y Toy Story 2, reestreno en [...]
26 de octubre de 2009 - 12:58 pm
La sensación de profundidad solo es apreciable en ciertos momentos del film, especialmente en el final.
El 3D es muchisimo mas perceptible, por ejemplo en los trailers previos, donde las peliculas se hacen con idea de poder trasladarlas a la tercera dimensión
No estoy reprochando en absoluto a PIXAR nada, pero si a mi mismo por no haber ido antes a ver por ejemplo UP en 3D, que de buen seguro está mas preparada para esto que Toy Story.
Aún así, merece la pena recordarla en pantalla grande.
29 de junio de 2010 - 5:06 am
No estoy de acuerdo con que tu estupida y tonta critica de que es lo mismo. Si sabes ser critico, la pelicula es un trama muy avanzado para niñitos de 6,7,8,9. La peli se baso en su publico original sin basarse del atual, es decir, para aquellos niños que vieron el estreno de esta peli en 1995 y que ahora somos adolescentes hasta sin salirse del la niñez como publico actual. Ponte a analizar la pelicula por favor