Carteleras de Navidad

Los requisitos que una buena película de navidad debe cumplir son estos tres: debe ser para todos los públicos, que recuerden el cálido sabor de la infancia y que, sobre todo, no nos cansemos de visionar año tras año. Eso sí, dentro de este espectro hay muchos títulos entre los cuales elegir. Lo que nosotros te ofrecemos a continuación son algunas de las propuestas más populares que conforman las carteleras de navidad, pero cada uno tiene sus propios recuerdos y debemos escoger personalmente las películas que representan para nosotros la Navidad… se crea o no en ella, esa es otra historia.

Love Actually

Cartel de Love Actually.

  • Qué bello es vivir (Frank Capra, 1946): Este clásico de los años cuarenta, en una época de plena posguerra tras la II Guerra Mundial, el films nos cuenta la historia de George Bailey (James Stewart), un hombre sencillo y honrado que debe renunciar a sus sueños para mantener a flote un un pequeño banco familiar, luchando con uñas y dientes contra un gran banquero. El dia de Nochebuena de 1945, pese a los intentos por ser un ciudadano de pro, George queda deprimido por la quiebra de su banco y, sin esperanzas para seguir adelante, decide suicidarse. No obstante es Navidad, y como todo el mundo sabe los buenos sentimientos afloran y acaban por demostrar al protagonista las lindezas de la vida sencilla y el amor al prójimo.
  • Los Gremlins (Joe Dante, 1984): ¿Quién no conoce a esos entrañables mogwai a la par que peligrosos? Desde luego no Rand (Hoyt Axton), un padre de familia que un día llega a casa con un raro espécimen en su bolsa de viaje que requiere unos cuidados más que especiales. No pueden comer más allá de las doce de la noche, no se pueden mojar y tampoco debe darles la luz directa del sol. Pues bien, ninguno de estos tres supuestos se cumple y se monta la marimorena en plena navidad. Desde luego, una de las opciones más divertidas.
  • Pesadilla antes de navidad (Henry Selick, 1993): Un clásico antinavideño, de hecho el más recordado por unos y otros, además de ser una de las obras magnas de Tim Burton, cuya mala leche gusta tanto a niños como mayores. Nos cuenta la historia del Señor de Halloween, Jack Skellington, que de repente se queda enamorado de una fiesta como la Navidad y decide meter mano en el asunto. Pero claro, Jack no es Papá Noel y las cosas no le salen precisamente con ese candor y espíritu tipicamente navideño. Menos mal que está su novia Sally que consigue hacerle entrar en razón… Una pena, pensarán muchos, porque eso de las navidades macabras tiene su rollo.
  • Love Actually (Richard Curtis, 2003): En esta ocasión toca comedia romántica, de esas que gustan a todo el mundo porque abarcan tantos personajes y tan variados que cualquiera podría sentirse identificado: una estrella de rock caducada, una asistenta del hogar, un primer ministro, una madre de familia… Da igual de dónde vengas y hacia dónde vayas, siempre puedes encontrar el amor. Es un poco una casualidad que para todos los protagonistas sea precisamente en Navidad, pero ya sabes, exigencias del guión.
  • Polar Express (Robert Zemeckis, 2004): Basado en un cuento popular norteamericano que todos los niños conocen, este no es el único aliciente para los más pequeños, pues a la conocida historia se le une unió una tecnología novedosa en la época como fue la rotoscopia o captura digital de movimientos reales. Más allá de la técnica de animación empleada, el film nos cuenta el extraordinario viaje de un niño al Polo Norte. Evidentemente lo hará en Nochebuena y con el objetivo de buscar a Santa Claus y, con él, la magia de la Navidad. Nada que no hayamos oído antes pero con un plus visual que merece la pena.
  • Feliz Navidad (Christian Carion, 2005): Una coproducción entre Francia, Alemania, Bélgica y Rumanía basada libremente en un hecho real por el cual durante unas navidades acaecidas durante la Primera Guerra Mundial, concretamente en diciembre de 1914, los soldades de los distintos frentes (básicamente alemanes, franceses y escoceses) deciden dejar de lado sus diferencias y jugar al futbol para celebrar durante un día esa época de hermandad que es la Navidad, por qué no también entre los pueblos. La historia, aunque como hemos dicho basada en hechos reales, alberga muy buenas intenciones… pero no es para nada creíble. Eso no impide que fuese candidata por Francia para el Oscar a la Mejor Película de Habla no Inglesa.

Fuente / 20minutos