Sábado, 20 de diciembre de 2008
Crítica: Tiburón

Últimamente estoy repasando películas antiguas y pensaréis, “éste no tiene tiempo para ir al cine”. El cine de hoy no tiene sentido si no conocemos el cine de ayer y Tiburón (1975), al igual que Los Goonies (1985), es otra muestra de que el cine no lo hemos inventado nosotros. Steven Spielberg consiguió con Tiburón que el mar nos diera realmente miedo, que competir con un amigo a ver quién tocaba la boya roja del fondo del mar fuera misión imposible y que jugar con el agua en la orillita no fuera un juego sólo de niños.
Pero pensar en esta cinta y no hacerlo del jefe de policía Brody, personaje interpretado por el difunto Roy Scheider (falleció el 10 de febrero de 2008), es un sacrilegio. El sheriff de Amity, localidad en la que se desarrolla el film, supo entrar en nuestros corazones desde el primer minuto de Tiburón. Precavido pero atrevido, sensato pero locuaz, Scheider enseñó al mundo entero cómo se interpretaba un personaje. Corría el año 1975 y Spielberg pretendía mostrar la historia de un tiburón blanco, un gran escualo que aterrorizara toda una población y vaya si lo hizo. Aterrorizo a todo el globo.
Una banda sonora (de John Williams) que marcó una época y que nada tiene que envidiar a las actuales. Suspense y acción, mucha acción, así como unos diálogos inteligentes son algunas de las características de una de las mejores películas de finales del XX. Esa cámara desde el fondo del mar, esas piernas que se agitaban sin parar y toda esa sangre que inundaba las pantallas de los cines.
Robert Shaw, Richard Dreyfuss, Lorraine Gary y Murray Hamilton, entre otros, completaron, junto a Scheider, un cartel inigualable, prueba de ello fueron los tres oscars que se llevaron por el sonido, el montaje y la banda sonora que, como digo, es de esas que pasan a la historia.
Para aquellos que, como yo, piensen que Tiburón marcó un antes y un después en sus vidas, ¿les suena de algo esta canción? “Ya me marcho de aquí, linda dama española, adiós que me voy, oh preciosa mujer, por que orden tenemos de zarpar hacia Boston y quizás ya nunca nos volvamos a ver.” Una vez más, gracias Spielberg.

Comentarios
En estos momentos no hay comentarios.
Si quieres puedes ser el primero en comentar