Domingo, 14 de diciembre de 2008
Crítica: El Padrino

“Un hombre que no pasa el tiempo suficiente con su familia no merece ser llamado hombre”, ¿os suena? Seguro que sí, y si no, la imagen me delata. Sin quererlo he vuelto a caer en las garras, en el placer que supone dedicar unas líneas a intentar explicar por qué a veces lo divino se mezcla con lo humano, con lo terrenal, deleitándonos con una pieza que bien podría denominarse ‘obra de arte’. Sin embargo, es más profano que todo eso. Él no se llama Jesús, sino Francis Ford Coppola y sus esbirros no son apóstoles sino Marlon Brando, Al Pacino, Robert De Niro, Diane Keaton, James Caan o Robert Duvall. Sí, me refiero a El Padrino (The Godfather, 1972).
Me gustaría anunciaros algo nuevo, como que se está preparando El Padrino IV o algo así, pero mentiría. No, ni mucho menos, y visto lo visto casi mejor haber cerrado el ciclo con la segunda. Cuando he tenido la ocasión de sacar el tema, antes de que esos llamados ‘mis amigos’ comiencen a llamarme ‘loco’ o ‘enfermo’, siempre he llegado a la conclusión de que El Padrino III no gustó. No sé si el problema está en su guión, la forma o el modo en que se desarrollan las imágenes pero no gustó. Sin embargo, la segunda y la primera sí, y mucho.

Lo que nos deja la trilogía, más allá de un buen sabor de boca, es un Marlon Brando excepcional, sin límites, desgarrador y único; estereotipo de estereotipos, imitador e imitado. Todo. Se comenta que para prepararse su papel se basó en algunas personalidades mafiosas de principios de siglo, sus movimientos, sus acciones y su forma de hablar. Años después de que la cinta viera la luz, serían los mafiosos los que se fijarían en los movimiento de Brando (Vito Corleone) para usarlos en su día a día. Realidad y ficción volvían a mezclarse.

La fuerza interpretativa de James Caan (Sonny Corleone) rompió todos los moldes, al igual que hizo el consigliere y después malogrado abogado de la familia, Tom Haggen (Robert Duvall). Sin embargo, ellos no hubieran llegado tan lejos de no ser por ellas, siempre en un segundo plano, amando sin ser amadas, repudiadas y queridas a la vez, me refiero a Connie Corleone (Talia Shire) y a Kay Adams (Diane Keaton) quienes supieron reflejar perfectamente el papel de la mujer de mediados de siglo.

Pero sin duda sería Al Pacino el que cogería el testigo de Brando tras la primera parte. Al da vida a Michael Corleone, un italoamericano que se enrola en el ejercito convencido de su patria pero, con el tiempo, abandona todas sus creencias para vengar y guiar a su familia convirtiéndose en capo di tutti i capi. Nunca unos ojos habían dicho tanto, una mirada gélida de dolor, de odio pero también de compasión y, en ocasiones, de amor. Además, por si fuera poco, la segunda parte nos ofreció caras nuevas, sí, me refiero a Robert DeNiro. Interpreta a Vito Corleone en sus inicios durante su juventud. Una arrogancia y un acento dificiles de olvidar. Con El Padrino II (1974) acababa de nacer la segunda mejor parte que una obra de arte podía tener.

Y con el actor Andy García como Vincent Mancini llegó El Padrino III (1990), la que para muchos es una deshonra pero, como siempre digo, mantener el nivel de las dos primeras era muy difícil así que ¿por qué en lugar de criticarla, intentamos sacar lo positivo? Y ya creo que lo tiene. La idea de mezclar a la Iglesia en la lucha por el poder fue algo magnífico, ya lo decía Michael Corleone con la frase “vuelven los Borgia”. La muerte de un Papá y el nombramiento de otro, cónclave incluido, nos enseñó a muchos cómo funcionan las cosas en el Vaticano. Pero si algo viene a subrayar la tercera parte de Coppola es la caída de la mafia, algo que también hace (y con nota) la serie Los Soprano. Todo tiene su fin y lo que antes era un imperio de poder ahora se desvanece sobre una silla siciliana hundido, perseguido, arruinado y enfermo.

Lo sé, llevo cinco párrafos y no he dicho nada nuevo, me dedico a dejar fluir por mi mente imágenes de la película y es como trasladarme a aquella época. Aquellos escenarios tan bien logrados, el vestuario, el guión, el uso de la luz. Incluso puedo olerlo, sentir el golpe de claqueta de Coppola gritando ¡corten! Y es que aún recuerdo la primera vez que vi la cinta y pensé: “madre mía, llevo veinte minutos de película y esta boda parece no acabar nunca”. Poco después volví a ver la boda una y otra vez, me trasladaba allí, con los invitados, haciendo una visita al despacho del Don y pidiéndole que matara a los hombres que violaron a mi hija…

Si eres de los que aún no han visto la película, no sé que más decir para convencerte. Te haría una oferta que no podrías rechazar pero mejor dile a ese amigo o a ese vecino pesado que siempre te habla de El Padrino que te la deje. Sorpréndele y hazle feliz. Pero no lo hagas por él, hazlo por ti y por el cine. Dale a reproducir y déjate llevar, seguro que volverás a hablar con tu vecino, pero para pedirle la segunda parte. Él estará encantado de dejártela. ¡Ánimo!

Comentarios
29 de diciembre de 2008 - 9:43 pm
Que decirte que no te haya dicho ya? Pues poca cosa señor rulas que me parece que eres un fiera escribiendo pero como eso ya lo sabes pues nada una vez mas darte la enorabuena y esperando con ansias mas criticas tuyas.
Un ultimo apunte, me hubiese gustado que dedicaras algo mas al mas grande de entre los grandes DE NIRO.Por lo de demas fantastico.
un besito rey
17 de diciembre de 2009 - 5:21 pm
comparto todo lo k as dixo en sta critica. El padrino es, si no la mejor, una d las mejores pelicula de toda la historia del cine. Todas sus escenas son perfectas y t acen sentirte dentro d ellas la primera esccena de la pelicula cuando bona sera le pide k mate a los k violarona su hija ha sido siempre mi favoria. refleja la filosofia d don vito y nos acerca a uhnn personaje redondo interpretado x un colosal marlon brando. la evolución psicológica de michael corleone, de como pasa a no kerer nada cn el mundo d la mafia a ser una persona inflexible empezando por el momento en k mata a los k abian intentado matar a su padre asta llegar a romper con todos sus seres keridos arrebatándole los hijos a su esposa y ordenar la muerte de su propio ermano fredo m parece k no podia aberse exo mejor. al pacino nos deja una gran interpretacion en la primera pelicula, pero es la segunda parte cuando el actor rompe todos las barreras adoptando el papel de protagonista y dejandonos una interpretacion k para muxos supera con creces a la d marlon brando, k con una sola mirada es capaz k enmudecer a toda la sala.
Es cierto, el padrino nos deja grandes imterpretaciones como la de brando paxino deniro duvall caan… pero poca gente tiene en cuenta a la hora d valorar al padrino a otro personaje k en mi opinion seria el k despues de brando y pacino realizaria el mejor trabajo: john cazale (fredo corleone). es pobre ermano k en la primera pelicula aparece komo un personaje meramente secundario pero k en la segunda parte seria al descenso a los infiernos de michael corleone. fredo siempre a sido el segundon d la familia y aunke con al muerte d sony seria el k debiera hacerse cargo de los corleone, es en su ermano menor michael en kien confia don vito. fredo se siente devil i estupido al verse superado x todo el mundo y komo nadie confia en el. ya al final d la primera pelicula se podia ver parte d este sentimiento k afloraria con el paso del tiempo. el papel de john cazale m parece increible e insuperable, no creo k ningun otro actor ubiera podido interpretar a fredo mejor k el , al igual k tampoko creo k la segunda parte de padrino ubiera podido conpararse con al primera ni alcanzar ese dramatisto d no ser por el excelente trabajo d este actor. la escena en la k le dice a michael k el es listo k puede hacer las cosas bien i k keria k se le reconociera m maprece la mejor de el padrino dos. se dibuja al personaje d una forma insuperable. en definitiva creo k fredo corleone el despues d su ermano i su padre el personaje mas importante d esta istoria , el mejor interpretado y el k mejor a sido retratado psicologicamente
17 de enero de 2010 - 12:13 am
la tercera parte del padrino no la catalogaria como una deshonra es solo el sentir de protesta del escritor y del propio director ante tantos hechos ocurridos para la epoca.Es una ofensa para nosotros los fans en los corleone.com. que usted desacredite a una joya del cine como lo es el padrino III que toca la raiz de la mafia en italia sacando a relucir el crimen mas grande visto en el siglo xx la muerte de un gran hombre piadoso como juan pablo I y las marramucias de la iglesia catolica asesinos silenciosos y confesos.